En un partido poco vistoso, el conjunto luanquín
empató sin goles frente al Burgos Promesas. El
meta Monedero detuvo un penalti a Guaya en el
minuto 26

0.- Marino de Luanco:
Dennis Díaz; Berto González, Borja Álvarez,
Pedro Orfila, Guaya Sánchez, Andreu Talarn (Dani
Marti m.83); Pelayo Pérez, Iñigo Villaldea (Chus
Ruiz m.78); Tito Leyva (Óscar Fernández m.63),
Marcos Segado (Samu Pérez m.63) y Alex Basurto
(Marcos Bravo m.63).
0.- Burgos Promesas:
Marc Monedero; Hugo Rastrilla, Iván Martínez,
Hugo Pascual, Oussama El Boukir, David Hernaiz (Ethan
Ventosa m.78); Daniel Ruiz, Sergio Romero; Jesús
Ares (Pablo Segredo m.78) Wilian Peña y Salva
Fillouche (Irian Ribas m.55).
Equipo arbitral: García Rey, asistido por
Blanco Méndez y Abel Bruzos. Comité gallego.
Tarjetas a los locales Iñigo en el 40', Samu
Pérez en el 75', Orfila en el 79' y Talarn en el
82'. Por el Burgos Promesas fueron amonestados
David Hernaiz en el 26', Oussama El Boukir en el
59', Salva Filloche en el 63' e Irian Ribas en
el 86'.
Goles: -
Incidencias: Miramar. Césped blando en
algunas zonas. Unos 400 espectadores. Minuto de
silencio, a petición del Burgos Promesas, por el
fallecimiento de la abuela de un jugador.




Venía el Marino de dos derrotas consecutivas,
frente a la Gimnástica Segoviana y el Astorga.
Ante el Burgos Promesas se asomaba una
oportunidad propicia para alejarse de los
puestos de peligro. No fue así y el encuentro
resultó gris, con pocas oportunidades e incluso
un penalti favorable a los azules en el 26', lo
lanzó Guaya y lo detuvo Marc Monedero. Para
colmo, en el tramo final los burgaleses sacaron
cuatro córners casi consecutivos y una falta
lateral en solo cuatro minutos. Con esas últimas
sensaciones, el empate puede entenderse como
bueno para el equipo entrenado por Sergio
Sánchez, que ahora tiene dos puntos de ventaja
sobre los puestos de descenso y play-out.
Sin apenas situaciones reseñables, se pasó el
ecuador de una primera mitad de sopor. A falta
de llegadas y frescura, apareció el penalti por
empujón de Hernaiz sobre Berto. Guaya lanzó y
Monedero intuyó la trayectoria.




Tras el descanso, el mismo atasco. Triple cambio
en el Marino que afectó a los tres hombres más
adelantados. Marcos Bravo lanzó alto en el 68' y
Óscar remató en el 70', deteniendo Marc
Monedero.
El Burgos Promesas no había existido en ataque,
pero se estiró con ese arreón final, con cuatro
saques de esquina que hicieron temer lo peor. No
hubiese sido merecido, pero el pitido final
significó un descanso y un mal menor para los
azules.
El Marino jugará el próximo sábado en el Adolfo
Suárez, frente al Real Ávila, a partir de las 18
horas.
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