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Mendoza, leyenda del fútbol base

Viernes 13 de marzo de 2026
G. Bañó
Fotos: Fierros / FA

El entrenador del Alevín 'B' del Hispano es el más veterano de Asturias y lleva más de cincuenta años dedicados al fútbol base en Avilés y Comarca


Mendoza, el pasado mes de enero en el sintético de Ferrota

Acompañado por su inseparable bastón, Mendoza sigue yendo a entrenar con la ilusión que tenía hace casi seis décadas, cuando empezó a hacerlo en los campos de La Magdalena. A pocas semanas de cumplir 81 años, es el entrenador más veterano de Asturias. Además, un técnico singular: no tiene WhatsApp, sólo usa el móvil para emergencias y nunca ha querido pasar de entrenar a equipos alevines-infantiles.

Aunque Avilés es su vida, Francisco Mendoza Cerro nació en Cáceres en 1945. Llegó a la Villa del Adelantado con 14 años, cuando sus padres se trasladaron por motivos laborales. Sus primeros años vivió en Valliniello, aunque ya lleva 61 viviendo en Versalles. A diferencia de otros niños no pudo jugar al fútbol. A los seis meses tuvo poliomielitis, una enfermedad viral para la que no había cura que afecta al sistema nervioso y que causa debilidad muscular especialmente en las piernas, motivo por el que, desde bien joven, anda con bastón. "Te adaptas a todo, ahora tengo que andar con dos bastones porque me cuesta más", aunque sigue conduciendo y saliendo a caminar cada día, además de cumplir su compromiso con el Hispano.

De joven no tenía afición por el fútbol, "cuando televisaban partidos me iba a jugar al pin pon". Hasta que le plantearon entrenar, "yo no tenía ni idea", pero un día llegaron a su casa con un balón bajo el brazo y "me dijeron que fuese a los praos de La Magdalena, donde se juntaba mucha gente para jugar. Tenía 23 años y no quería ir porque estaba estudiando perito mercantil, pero mi madre me animó a ir". A principios de la década de los 70 no había fútbol federado hasta juveniles y en La Magdalena se juntaba mucha gente, "había muchos críos y pocos balones", recuerda Mendoza. Un entrenador autodidacta, formado a base de leer muchos libros y observar a pie de campo.

Fundó el VERMAG (Versalles - Magdalena) junto a gente de fútbol como Larfe, Cid o Castro, con la ayuda de la OJE Versalles. En 1978 recibió la llamada de Raúl González, responsable de la cantera del C.D. Ensidesa, y en el conjunto siderúrgico estuvo como delegado de los equipos alevines e infantiles hasta la fusión en 1983 y continuó en el Real Avilés Industrial.

"El peor momento en el fútbol fue cuando me dijeron que no contaban conmigo"

Con la llegada de Golplus le dijeron que no tenían para él, "me fulminaron en octubre, formaba parte del club, pero viendo partidos y buscando jugadores. Y yo quería entrenar. Fue el momento más duro, cuando me dijeron que no contaban conmigo, después de poner lo máximo que tenía. La vez que más me dolió fue la de Golplus, porque fue la primera, luego te vas curtiendo".

Del Avilés pasó al Raíces, donde estuvo tres temporadas hasta la salida de Golplus. Regresó al Avilés junto a la vieja guardia y estuvo hasta el cambio de propiedad, "Matías me dijo que no tenía equipo para mí y me ofreció ir al Versalles, pero le dije que no y volví al Raíces. Hasta que hubo un año que decidieron ofrecerme tecnificación en vez de un equipo y entonces decidí venir al Hispano". En el conjunto castrillonense está "muy contento, hay un proyecto muy serio, van en la línea que hay que ir y no venden humo. Hay buenas instalaciones, aunque falta un bar, que es algo importantísimo para un club de fútbol". Allí entrena con la ayuda de Nel, un exjugador suyo natural de Castrillón, Titi y Jon.


El Alevín 'B' del Hispano es su equipo esta temporada

"No me quedé con ganas de entrenar más arriba"

Para él, su conocimiento de fútbol es limitado, "cualquiera que me vea entrenar sabrá que el 99% de mis entrenamientos son técnica y conceptos: basculaciones, desdoblamientos...". Reconoce que su categoría favorita es alevines, "porque edades como cadetes son muy complicadas y yo quiero pasarlo bien para que los críos lo pasen bien. Si alguna vez pasé de alevines a infantiles fue por el cariño con los críos".

El cambio del fútbol en las últimas décadas: "Son más técnicos, pero hay menos esfuerzo y compromiso"

"El aspecto material ha evolucionado muy favorablemente: hay mejores campos, mejores vestuarios, equipamientos... para el crío ha sido una mejora muy buena, pero el problema es que con estas mejoras todo el mundo quiere jugar y ahora los equipos los financian los padres, no es como antes que los padres no pagaban una peseta y había cuatro clubes y jugaban pocos federados. Al jugar pocos federados, muchos quedaban sin jugar, los menos buenos, y tenías una selección con buenos equipos. Recuerdo equipos de hace treinta años y daba gusto verlos jugar teniendo en cuenta dónde lo hacían: La Carbonilla, Miranda, La Toba, Agones... ahora es otra cosa, son más técnicos, pero hay menos esfuerzo, responsabilidad, compromiso..."


Mendoza, hace dos décadas con el Avilés, en el Sergio Sánchez de El Berrón

Crítico con la posibilidad de pedir la baja durante la temporada

"Desde hace unos años el niño que quiere marcharse se va y te quedas en pelotas. Me parece un error, porque el padre cuando firma la ficha debería respetar ese compromiso hasta el 30 de junio. Si no juega es que el hijo a lo mejor no se molesta lo suficiente. El problema no es si te marcha uno, es si te marchan dos, tres... te queda el equipo en pelota y tienes que retirar el equipo por falta de gente.

Esto tiene sus pros y sus contras, yo no conozco ningún niño que haya perdido la carrera deportiva porque no le hayan dado la baja en diciembre, porque el 30 de junio todos quedan libres. Que el niño se responsabilice, si hay algún problema pidiendo la baja se deberían poder ir, pero son casos contados".

La importancia de formar en el fútbol base

"El fútbol federado es un instrumento de formación. En alevines, sobre todo a las mamás, les digo que lo que aprenden en el fútbol es más importante que en la escuela. Aquí se enseña a sacrificarse, trabajar, disciplina... y en la escuela con saber donde nace y desemboca el Miño ya se aprueba. Aquí son más cosas... hay que venir cuando llueve, hace frío, cuando no le apetece... y eso va a pasar en la vida".

La sobreprotección de los padres

"Con el paso de los años hay menos afición. Con el agravante de que si llueve o hace frío, algunos te llaman y te dicen que su hijo no puede ir porque está enfermo o tiene tos. En muchos casos hay  sobreprotección de los padres y eso es negativo, el niño tiene que llevarse golpes y saber responder a ellos, es una etapa de formación".


C.D. Ensidesa - 1978/79
De pie: Eugenio, Espejo, Burgos, Juan Carlos, Octavio, Oscar, Pedro, Teo, Aguilera.
Agachados: Chus, Vigil, Piñeiro, Ito, Juanjo, Ina, Alejandro y Silvano.

Dos campeonatos de Asturias

Tiene muchos recuerdos positivos de estos años, pero recuerda con agilidad cuando ganaron el Campeonato de Asturias alevín en Aboño machacando al Sporting en la temporada 1991/92 con el Alevín 'A' del Avilés. También el de la temporada 1978/79 cuando ganaron (3-0) en el partido de vuelta en La Toba al Sporting, con goles de Ito (2) y Burgos, remontando el 1-0 de la ida, "allí estaba mojándose el presidente, Muro de Zaro, porque llovía a cántaros".

Logró ascender también con un equipo de primer año del Real Avilés Industrial a Segunda Alevín en la temporada 2016/17, "fuimos el equipo menos goleado con seis goles en treinta partidos".

Mendoza recuerda especialmente a Pepe Frana como el mejor presidente que tuvo, "tenía los dos pies en el suelo", aunque destaca también la labor que hizo Chito en el Raíces y la que está haciendo Ignacio Nuevo en el Hispano. En cuanto a coordinadores destaca a Raúl González, "se sabía todos los nombres de los jugadores de todos los equipos del Ensidesa. Me ayudó muchísimo", sin olvidarse de otras personas que apostaron por él como Peral, Ulpiano, Solla o Tino.

Jugadores que llegaron a Primera como Quique Martín o Sergio Álvarez

Entre los jugadores que entrenó, los que más lejos llegaron fueron el portero Julio Iglesias (Avilés - 1972), que llegó a jugar en equipos como el Avilés, Barcelona 'B', Almería, Albacete o Tenerife, y al extremo Quique Martín (Avilés - 1972), que también jugó en el Barcelona 'B' y en equipos de Primera y Segunda como el Mérida, Espanyol, Villarreal, Terrassa o Salamanca. Más recientemente Sergio Álvarez (Avilés - 1992), ex del Sporting, actualmente en el Eibar. No duda en reconocer que "no contaba con que llegasen al fútbol profesional, porque eso es una lotería. Si tienes condiciones puede llegar, pero además necesitas una persona que confíe en ti". También hubo otros que entrenó con condiciones que "eran muy buenos y no llegaron, como Serrano, Peral, Ania, Víctor Núñez o Roscales".

Entrenador de dos generaciones

Con tantos años en los banquillos, ya tuvo la situación de entrenar al padre y al hijo, "son como nietos para mí. Se dieron varios casos y a mí me encanta que vengan el padre y el hijo".

Poco amigo de apariciones en público

Aparte de no gustarle aparecer en medios de comunicación, tampoco es amigo de los homenajes. Un grupo de amigos le preparó uno hace unos años y con el restaurante cogido y las invitaciones preparadas tuvieron que anular el evento por el enfado de Mendoza. Ulpiano Cervero y Borja García -exjugador suyo y ahora periodista de COPE- estaban entre los organizadores y recuerdan cómo tuvieron que "tirarlo todo para atrás porque no le gustó que lo hiciésemos sin su permiso. Nos dijo que no iba a ir". Mendoza reconoce que no le gustan esos actos, "creo que no me lo merezco".

"Hay muchos entrenadores que están más preocupados de ganar que de formar"

Mendoza tiene claro que entrenar en el fútbol base "está muy mal pagado. Las horas que dedicamos salen a céntimos, pero entiendo que tampoco genera lo mismo que el fútbol profesional". Quizá por esto "hay más entrenadores con ganas de ganar que de formar. Yo siempre digo vamos a ver qué ganamos: experiencia, desmarque, pase...".

Quienes compartieron su tiempo con Mendoza coinciden en destacar su figura como persona y como entrenador. Entre ellas tres personas muy vinculadas al fútbol avilesino en las últimas décadas.

Raúl González: "Es el clásico entrenador-educador"

Fue quien lo reclutó para el Ensidesa "dentro de una política de captación en la que atraíamos al entrenador y al grupo, como hicimos también con Kike Ferrador". Raúl González define a Mendoza como "la clásica persona que se puede considerar un entrenador-educador, que era lo que buscábamos para el fútbol base".

Además de su "ojo clínico con los críos" destaca su sentido del humor, "hacíamos reuniones con los entrenadores y nunca se me olvida que en una ocasión me dijo que estaba muy bien lo que hablábamos, pero que él salía de casa y no tenía preparado el entrenamiento, montaba en el coche y no tenía preparado el entrenamiento, salía a entrenar y no tenía preparado el entrenamiento... Lo comentaba en broma porque él los llevaba siempre muy bien preparados".

Entre las muchas anécdotas que compartieron recuerda cuando Mendoza acababa de entrenar en La Toba III y pasaba por el campo I "donde estaba entrenando yo con el primer equipo. De vez en cuando se 'perdía' algún balón de los del primer equipo, los tenía muy bien enseñados, pero todo quedaba en casa", bromea.

Raúl González dimite en el Candás

Ulpiano Cervero: "Fue un adelantado a su tiempo"

Lo conoce desde principios de los 70 cuando organizaba partidos en La Quinta y en La Curtidora -dos campos que ya no existen- con el VERMAG, "como entrenador fue un adelantado a su tiempo. Una persona muy metódica que tenía mucha paciencia con los chavalinos. Entrenaban en La Toba III, que era un barrizal, y recuerdo que les daba un premio por dar al larguero desde fuera del área".

El excoordinador de la Escuela del Real Avilés Industrial recuerda la leyenda de que "le gustaban altos, ponía el bastón a la altura de su pecho y el alevín que no llegaba no le valía", cuenta entre risas. "Es un fenómeno, un diez como persona, aunque tiene genio y alguna vez me tocó pelearme con él como coordinador, nunca llegó la sangre al río. Todos lo apreciamos muchísimo y los que fueron jugadores suyos tienen grandes recuerdos".

José Manuel Muñiz: "Es un gran educador. Inculca muy buenos valores"

El director deportivo del Hispano también lo conoce desde los setenta, "empecé a jugar en el VERMAG y luego coincidimos en la Escuela del Real Avilés Industrial. Es un gran educador y tiene las cosas muy claras como entrenador, transmite muy bien".

Muñiz destaca que "es un enamorado de la técnica. Todo lo que transmite a los jugadores no se les olvida nunca" y además inculca "unos valores humanos de respeto, educación y autonomía. Tiene sello propio".

"Los críos tienen mucho respeto por Mendoza, me sorprende cómo llega a ganarse a los chavales. Cuando empiezan están un poco extrañados al ver al paisano con la muleta, pero a las pocas semanas están encantados", apunta Muñiz, que cuenta con él para la próxima temporada, "es un entrenador que se preocupó de actualizarse con ejercicios. Tiene mucha ilusión, algunos entrenadores suspendieron entrenamientos por el tiempo y él no suspendió ninguno".

Sergio Álvarez: "Fue el primero que me puso en el centro del campo"

El avilesino de 34 años es uno de los capitanes del Eibar, donde lleva ya ocho temporadas consecutivas, las que hace que salió traspasado del Sporting. Mendoza lo entrenó en su primer año de campo en el Real Avilés Industrial y por aquel entonces alevines todavía era de fútbol 11, "nos hizo muy fácil el paso de pista a campo. Yo venía de jugar en la derecha y recuerdo que estábamos haciendo unos ejercicios en el primer entrenamiento y me había probado de lateral, pero pronto me dijo 'tira pal medio que me parece que va a ser lo tuyo' y desde ahí hasta ahora".

Sergio Álvarez está muy agradecido a Mendoza "por el cariño y la pasión que nos inculcó. Era cercano y a la par transmitía autoridad y respeto. Tenía mucha mano derecha y conocimientos". Una de las frases que decía en los entrenamientos y que siempre tiene presente es "el que no mira no ve", "algo fundamental en el fútbol, que sobre todo a los medioscentros nos viene muy bien. Es de admirar que siga teniendo energía y ganas de formar a niños en lo futbolístico y educacional. Es un ejemplo dentro del fútbol base y en Asturias es un referente. Le deseo lo mejor".

Hasta que el cuerpo aguante

Jubilado de su trabajo como asesor fiscal, cumplirá 81 años el 9 de abril y lleva desde los 23 entrenando de forma ininterrumpida. "Cada vez mi movilidad es más reducida, pero me motiva llegar y saber que me están esperando para empezar. Los chavales vienen con una ilusión enorme y yo también. Seguiré hasta que el cuerpo aguante o haya un equipo que me acepte", comenta.

Más de medio siglo volcado en su pasión por educar, formar y enseñar fútbol a los más jóvenes y, sobre todo, en transmitir unos valores fundamentales que cada vez escasean más entre la juventud.


 

 

 

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