El exjugador del Urraca será el primer
entrenador del nuevo club de Posada de Llanes,
que en los próximos días presentará su proyecto

El Posada 1949 será el sucesor -que no heredero-
del extinto Urraca Club de Fútbol desaparecido
en septiembre por la importante deuda económica
acumulada por la junta directiva que encabezaba
María Eugenia Menéndez. En los próximos días se
conocerá el nuevo proyecto del club que preside
Carlos Pedrayes "Moru".
Una de las primeras decisiones que tomaron fue
la de definir el entrenador del primer equipo
para la próxima campaña en Tercera AF, la
antigua Segunda Regional. El elegido fue un
exjugador del Urraca como Bruno Cué, que cuelga
las botas a sus 33 años después de una lesión de
peroné que le tuvo en el dique seco los últimos
cuatro meses de la pasada temporada, "recibí el
alta médica a quince días del final de liga.
Tuve ofertas para jugar en verano y durante la
primera vuelta, pero no hubo ninguna que me
compensase ir tres días a entrenar desde
Cabrales y compatibilizarlo con el trabajo".
Bruno Cué optó por colgar las botas y asumir la
dirección del Posada 1949, un equipo con el que
se estrenará como técnico en categoría sénior,
después de su experiencia en el fútbol base del
C.D. Llanes junto a Gael Junco, con el que
compartió vestuario también en el Urraca. La
ambición del Posada 1949 será "estar arriba.
Vamos con los pies en el suelo porque venimos de
una hostia muy grande y hay que tener cabeza.
Queremos jugadores que sean de la zona, que
conozcan al club y hacer una base que pueda
estar bastantes años en el club y que traiga
gente al campo".
La desaparición del Urraca "me dolió, porque mi
padre jugó allí, yo estuve en juveniles y dos
etapas en Tercera, y es un club al que le tengo
cariño. Además lo llevé mal porque no pude
ayudar en el campo cuando nos lo jugábamos
todo". Bruno Cué apunta que "la situación no era
buena, porque no estábamos cobrando, pero en
estos equipos siempre hay años malos y puede ser
normal y suele solucionarse, pero cuando se
empezó a planificar la siguiente temporada y
entró gente a controlar las cuentas se vio que
la deuda era irreversible". El técnico destaca
que la directiva actual "es gente de fútbol, por
lo que p