Vuelta a casa tras dos duros golpes y al Avilés
se le acumulan las ausencias y las urgencias.
Situación delicada en la enfermería y
preocupante por una dinámica de resultados que
obliga a los de Dani Vidal a mirar más para
abajo que para arriba, con un objetivo que ya
suena repetitivo, el de intentar “sumar de tres
ya” y “cortar esa racha que nos está costando”.
La plaga de lesiones en defensa aumentó esta
semana, confirmándose los problemas de Carmona
en un dedo del pie y un fuerte golpe en el muslo
de Osky, que es el que tiene más posibilidades
de llegar a tiempo. En caso de que no lo haga,
los posibles reajustes consistirían en retrasar
a un medio al centro de la zaga o en poner un
extremo como lateral. Con Guzmán, Viti y Eze
lesionados y Adri Gómez sancionado no queda
muchas más combinaciones, teniendo en cuenta
además que el técnico tarraconense no va a tirar
ni del filial ni del juvenil.
Lo que sí dejó en el aire Vidal fue el inquilino
de la portería, tras el debut liguero de Nando
en Balaídos no quiso dar pistas sobre quién
estará bajo palos ante el Castilla. Con
independencia de la estructura a utilizar, tiene
clara la idea de partido que quiere plantear y
para sacarlo adelante tendrán que hacerlo
parecido a la primera hora de Vigo, “salvando
esas situaciones de errores individuales” que
“están empañando el juego que realiza el
equipo”. Corregir esos fallos se torna vital “en
un momento así no podemos permitirnos ni medio
error”.
El míster respondió a la inevitable cuestión
sobre si el choque del sábado tiene tintes de
“final” para él, asumiendo una situación que “no
depende de mí” y de la que “me tengo que
aislar”. Transmitió una sensación de
tranquilidad y de normalidad en el trato con la
dirección general y la deportiva, siendo
consciente de que “vivimos muchas veces de
resultados”.
Segundo día del club de la temporada, los
abonados deberán pagar 10 euros
La grada también deberá jugar su papel en un
momento delicado, aunque los abonados deban
pasar por caja y pagar 10 euros en el segundo
“día del club” de la temporada. El horario de
sábado a las 21:00 horas tampoco parece un
impedimento para que se viva un gran ambiente en
el Suárez Puerta.




El rival: reiniciando tras el cambio en el
banquillo
El filial madridista volverá al Suárez Puerta 23
años después, su última presencia en tierras
avilesinas data de enero de 2003, venciendo por
0-3 en un partido condicionado por las dos
expulsiones sufridas por los locales en la
primera mitad. En sus cinco visitas a Avilés
únicamente perdió en la primera de ellas, fue en
octubre de 1991 en Segunda División, cayendo por
3-0 sobre el pesado césped del Muro de Zaro, con
recital de Joaquín incluido.
La promoción de Arbeloa al primer equipo a
mediados de enero motivó la llegada de Julián
López de Lerma desde el Juvenil “A”, un cambio
que no alteró demasiado su estilo pero que ha
coincido con un pequeño bajón en cuanto a
puntos, pues con el nuevo técnico al mando han
cosechado tres empates, una derrota y una
victoria en la última jornada que les devolvió a
la zona de playoff.
Pudo ser peor el resultado en sus últimos dos
compromisos, pero las decisiones arbitrales
jugaron a su favor. En Pontevedra se libraron de
la derrota gracias a la anulación de un gol
local al borde del 90 por un fuera de juego muy
protestado por los gallegos y en Valdebebas ante
el Athletic “B” pasó justo lo contrario,
victoria en el añadido con un gol en posición
ilegal.
De los doce equipos que preceden al Avilés en la
tabla, es el único que tiene balance goleador
negativo (31-32), un dato llamativo junto al de
sus pobres números lejos de casa. Los blancos
han conseguido únicamente ocho puntos de los 37
actuales fuera de su feudo y su última victoria
fue en Ourense en la octava jornada, justo antes
de recibir al Avilés y superarle por 2-0.
Polémicas y números al margen, está claro que el
nivel de su plantilla impone respeto y que el
Avilés tendrá que trabajárselo para, nunca mejor
dicho, dar en el blanco. Para el duelo del
sábado pierden por sanción a Joan Martínez,
líder de la zaga, y recuperan a Thiago Pitarch,
uno de los numerosas armas con las que cuentan
en una polifacética y bien surtida línea de
centrocampistas; su máximo artillero hasta la
fecha es precisamente un medio de corte
ofensivo, César Palacios, hijo del ex capitán de
Osasuna del mismo nombre, que suma 10 dianas.