El Avilés recibe al Mérida (S-21:00 h.)
dispuesto a bajar al barro para curar las
heridas de la última derrota en casa. Los
blanquiazules tendrán que bregar para superar a
un rival que presenta unos números bastante
similares

Los caprichos del calendario asimétrico hacen
que Avilés y Mérida se vuelvan a ver las caras
poco más de dos meses después del partido de la
primera vuelta que acabó con triunfo emeritense
(2-1). El contexto será diferente al de aquella
tarde soleada de finales de noviembre y ambos
equipos parecen tenerlo bastante claro.
Otro de los puntos en común serán las diversas
ausencias en los dos bandos, aunque ambos
cuentan con armas suficientes para la pelea. En
el caso avilesino, serán baja por tarjetas tanto
Álvaro Gete como Borja Granero, que forzó la
quinta con sus protestas desde el banquillo ante
el Lugo y aprovechará para seguir con su
recuperación. El que no llega es Javi Cueto,
mientras que Viti está “en plenas condiciones de
poder estar disponible”, en palabras de un Dani
Vidal que tendrá que hacer algún retoque.
La principal duda gira en torno al sustituto de
Gete en el centro del campo, entrando en juego
el nombre de Christian Rivera, que no está para
jugar los noventa minutos y “podría aguantar el
nivel” entre 45 y 60. El que sí venía de tener
ritmo competitivo en Murcia es Andrés Carmona,
aunque “lo natural es que podamos dar un poquito
de continuidad a Eze y Babin”.
En cuanto a la posible participación de Aitor
Uzkudun, se está trabajando en liberar la ficha
senior necesaria y “los implicados están al
tanto de ello”. El atacante cedido por el
Andorra podría no ser la última novedad y un
extremo podría ser la guinda de un mercado que
da sus últimos coletazos, lo que supondría otra
salida, que apuntaría a otro extremo o al centro
de la zaga.
Dani Vidal, que no pone peros al hecho de
disponer de cinco delanteros, se mostró
satisfecho a la par que expectante ante el final
del mercado, destacando que “los movimientos que
hemos hecho hasta ahora cumplen un poquito con
las expectativas que teníamos” y que “si se
puede mejorar alguna situación, se hará”.



El estado del campo, tema “de moda”
Los dos entrenadores más jóvenes del grupo
asumen lo que se van a encontrar y no ponen como
excusa el estado del terreno de juego. Dani
Vidal espera un “partido intenso y aguerrido” en
el que “sabemos lo que nos vamos a encontrar” y
“jugaremos con las armas que tenemos”. Fran
Beltrán es consciente de que se deberán “adecuar
y adaptar a unas condiciones muy diferentes” y
para ello “hemos trabajado más en el tipo de
partido que vamos a vivir”; al margen de las
tácticas deberán “ser fuertes en duelos y
disputas”.
El rival: romanos y vikingos
El mercado de invierno ha tenido su impacto en
el equipo romano, que vio cómo el “pichichi”
Álvaro García emprendió rumbo a Castellón. Una
baja significativa que no han tardado en cubrir,
viajando a la lejana Islandia para reclutar a un
jugador de perfil similar, Sigurdur Hallsson,
que viene de marcar 17 goles con el
Hafnarfjordur y emprenderá su primera aventura
fuera de su país**.**
Tanto el nueve islandés como la otra
incorporación, el pivote portugués sub-23 Geo
Almeida, podrían tener minutos en el Suárez
Puerta. Su entrenador, aunque “no hay costumbre
de internacionalizar vestuarios”, destaca la
fuerza del grupo y confía en su integración: “lo
primero es que ellos mismos vayan entrando en
dinámica”.


Beltrán tiene las bajas por lesión del extremo
Carlos Doncel y el lateral diestro Jacobo Martí,
a los que se une el central Gaizka Martínez,
expulsado por doble amarilla en el último
partido, en el que ejerció como improvisado
lateral derecho. Los emeritenses recuperan al
atacante Rodri Pereira y el central Luis Pareja
podría volver a la convocatoria tras superar una
lesión.
Juegue quien juegue, Beltrán destaca que han
sido “muy competitivos en todos los partidos” y
que preparan cada uno “como si fuese una final”.
Tampoco descarta novedades en el mercado en un
bloque al que le sobra una ficha senior, que
podría cubrir con un extremo o mediapunta.
Estarán atentos a las posibilidades del mercado
y se trata de “escoger bien a quién abren las
puertas de un vestuario unido”.
Los datos del Mérida hasta ahora se asemejan
bastante a los del Avilés, ambos tienen
diferencia cero de goles y únicamente los separa
un punto. La mayor diferencia reside en su
rendimiento en casa y fuera; de hecho, los
extremeños son actualmente el peor visitante,
habiendo sumado únicamente seis puntos lejos del
Romano. Con el cambio de año atravesaron una
mini-crisis de tres derrotas seguidas y ahora
llevan tres sin perder, con dos empates que
pudieron ser victorias en Valdebebas y, sobre
todo, en la última cita ante el Pontevedra, que
empató en el descuento un partido en el que los
locales desperdiciaron un penalti para el 2-0
mediada la segunda mitad.