Tras un mal inicio de 2026 con dos derrotas, los
blanquiazules inaugurarán la vigésima jornada la
noche del viernes visitando a un peligroso
Ahtletic B, en busca de los primeros puntos del
año natural y de la segunda vuelta




El Avilés dará el pistoletazo de salida a la
segunda vuelta sobre el césped natural del campo
número 2 de Lezama, ante un Bilbao Athletic que
ha empezado el 2026 con doble triunfo, todo lo
contrario que un equipo blanquiazul que tratará
de conseguir sus primeros puntos del año y
paliar los efectos de una “cuesta de enero” que
comenzó con dos reveses.
Tiempo de curar las heridas de guerra, no sólo
por la dureza del último resultado sino también
por las secuelas físicas que dejó el partido
ante el Pontevedra. Los problemas de Granero y
Raúl Rubio les impidieron entrenar con
normalidad a principios de semana, aunque
finalmente estarán disponibles y no se unirán en
la lista de bajas, compuesta por Viti, Julio,
recuperándose de una enfermedad que le tuvo unos
días apartado, y Javi Cueto, que estará mínimo
un mes fuera por un esguince en su rodilla
derecha.
Dani Vidal dispondrá por tanto de veinte
efectivos para intentar buscarle las cosquillas
a un rival peligroso, del que destaca “que corre
muchísimo” además de manejar varios registros y
caracterizarse por presionar alto. Para
neutralizarles será importante corregir errores
apreciados en el último partido, haciendo
hincapié en “controlar las transiciones a nivel
defensivo” y “hacer más ruido” y “decidir mejor”
en las llegadas al área rival.
Tras varias citas recientes con el terreno de
juego más o menos maltrecho, parece que en esta
ocasión su estado no condicionará tanto el
desarrollo del choque, lo que permitirá
“minimizar situaciones de riesgo” y “tener más
momentos con balón”. “El condicionante del campo
no estará y podremos exponer más el fútbol que
tenemos”, afirmó el técnico tarraconense.


Vidal no da pistas sobre posibles novedades en
el once y tiene claro que no completará la
convocatoria con gente del juvenil o del filial.
Tampoco sigue sin alterarse demasiado con los
posibles movimientos de un mercado invernal que
puede cambiar de un día para otro.
El horario del partido, un viernes a las 21:15,
no es el más idóneo para un desplazamiento que
en otras circunstancias sería realmente
atractivo, aunque a buen seguro que se dejan ver
aficionados con camisetas blanquiazules en un
escenario con “aura”, integrado en las
instalaciones deportivas de una de las canteras
más importantes del fútbol español.
El Athletic B, otro rival al
alza
No se le da especialmente bien el filial
zurigorri al Avilés, la victoria blanquiazul “in
extremis” por 3 a 2 en el partido de la primera
vuelta fue una rareza, pues en los ocho
enfrentamientos anteriores los avilesinos
únicamente fueron capaces de ganar en su primera
visita (1-3), allá por septiembre del 88 y con
el viejo San Mamés como testigo.
Los de Jokin Aranbarri vienen de encadenar tres
victorias seguidas, incluyendo dos a domicilio
en plazas complicadas como Mérida y Ferrol. La
buena racha ha tenido como recompensa el regreso
a la zona de playoff y ahora tiene por delante
dos compromisos como locales, con el Avilés como
piedra de toque antes de afrontar el derbi ante
el Barakaldo.
Ningún futbolista del filial tuvo minutos en el
compromiso copero del Athletic en León y la
única baja segura será la de Eñaut Lete, pilar
en el centro del campo que cumplirá ciclo de
amonestaciones. Los cachorros más jóvenes
también podrán tener su oportunidad, ya que
hasta principios de febrero no se reinicia la
UEFA Youth League, tras la buena primera fase
protagonizada por los rojiblancos, en la que
tuvieron participación un par de futbolistas en
dinámica del “B”, los extremos Adrián Pérez y
Elijah Gift, éste último con un papel destacado.
Son uno de los equipos que menos encaja en casa,
6 goles en 9 partidos y la mitad se los endosó
el mismo rival, el Cacereño; la cifra contrasta
con los 13 recibidos por el Avilés en su feudo,
una de las asignaturas a mejorar en la segunda
vuelta por parte blanquiazul. En la parcela
ofensiva, se sitúan en la zona media en cuanto a
goles anotados -23-, destacando el ariete Ibai
Sanz, que ya marcó por partida doble en el
Suárez Puerta y suma ocho dianas. Otro hombre a
vigilar será Ibon Sánchez, que ya ronda la
centena de partidos con el filial y apunta a dar
el salto más pronto que tarde.