El portero alemán deja el Lenense y se retira
tras algo más de una década en Asturias, donde
seguirá afincado por cuestiones laborales y
familiares

La Sociedad Deportiva Lenense
tendrá que incorporar un portero en este mercado
invernal, para cubrir la baja de Björn Bussmann.
El alemán comunicó la decisión al club hace dos
semanas. ¿El motivo? Una oferta laboral
incompatible con la práctica del fútbol y sus
ocupaciones como padre, "es una buena oferta de
trabajo en Finstral -empresa patrocinadora del
Lenense-, que trabaja mucho con empresas
alemanas y como de alemán algo sé... Antes
intenté ser el mejor deportista posible y ahora
el mejor padre posible".
Aunque nació y se crió en Alemania, ya es
consciente de que casi es un asturiano más.
Lleva aquí desde verano de 2014, cuando llegó a
prueba al Sporting 'B', "me dijeron que iban a
salir Alberto o Pichu Cuéllar y que Dennis iba a
subir al primer equipo, pero al final se
quedaron los dos y acabé en el Caudal".
"No hablaba nada de español y al principio
fue difícil"
Llegó sin
hablar español y su idea "era pasar una
temporada aquí para coger minutos y volver a
Alemania, pero ya son once años. Me enamoré en
Asturias y mi plan es seguir aquí, tengo a mis
padres en Alemania, pero mi mujer y mi hijo
están aquí". Recuerda que cuando llegó "estaba
perdido en el vestuario, yo no hablaba español y
mis compañeros no hablaban alemán ni inglés. Me
metieron en un hotel y paseaba por la playa".
Pero recuerda que fue peor aún su llegada a
Mieres, "compartía piso con dos compañeros y lo
primero que me dijeron fue que cerrara las
ventanas... era un piso muy oscuro... No fue
fácil, pero me busqué la vida".

El Caudal y el Lealtad, los equipos que más
huella le dejaron
A pesar
de su difícil aclimatación y de su salida, el
Caudal es junto al Lealtad el equipo del que
mejor recuerdo guarda, "tengo mucho cariño a la
gente de Mieres. Allí fueron mis primeros pasos
y batimos el récord de imbatibilidad". Aunque
también fue dura su salida, "con la llegada de
Uribe jugué poco y en enero, cuando me estaba
casi montando en el avión me llamó Ardura, el
presidente, y me dijo que el entrenador no
contaba conmigo y tuve que aceptarlo. Fue duro
porque tenía mucho cariño al club, pero es
fútbol. Los momentos malos también son
necesarios para aprender a valorar los buenos".
También destaca su paso por Villaviciosa, donde
fue partícipe del récord del equipo que estuvo
69 partidos sin perder, así como su ascenso a
Segunda RFEF con el Covadonga.
Echará raíces en Asturias
Confiesa que es un enamorado de Asturias, "estoy
muy agradecido del trato recibido por la gente,
tanto dentro como fuera del fútbol". Le encanta
ir a la playa, a la montaña y la comida, "además
de la comida de mi mujer, podría comer todos los
días pote asturiano", comenta con buen humor.
"Echaré de menos el trato
con los compañeros y el día a día"
La decisión de colgar los
guantes "no fue fácil, porque el fútbol fue
parte de mi vida y me da mucha tristeza, pero
ahora empieza otra etapa". Tiene claro que
echará de menos el trato con los compañeros, las
bromas del vestuario, el día a día, el
sufrimiento, ganar o perder juntos...".
Quiere seguir ligado al
fútbol como director deportivo o entrenador de
porteros
Pone fin a una etapa como
portero en equipos de Tercera y Segunda B como
el Caudal, Urraca (Preferente), Colunga,
Lealtad, Marino de Luanco, Covadonga y Lenense,
pero su idea es seguir vinculado al mundo del
fútbol, bien como director deportivo o
entrenador de porteros, por lo que a buen seguro
que no será la última página de Bussmann en el
fútbol asturiano.
