El Avilés, ilusionado y liberado de presión,
intentará buscarle las cosquillas al Tenerife,
en el primero de los dos duelos consecutivos
ante recién descendidos que afrontará en el
Suárez Puerta para cerrar el año




Cargados de moral tras la victoria en Barakaldo
y con ganas de quitarse la espina del último
tropiezo en casa ante el Celta Fortuna, así
llegan los avilesinos a uno de los partidos más
esperados de la temporada, ante un Tenerife que
está justo donde se le esperaba, mirando a sus
19 rivales por encima del hombro pero consciente
de que la temporada es larga.
La plantilla tiene claro que, tal y como indicó
su entrenador en la previa, se enfrenta a un
rival que “nos va a exigir muchísimo”, pero se
muestra ilusionada y se quita presión de cara al
choque. Tampoco pierden la confianza los
blanquiazules, pues en palabras de Dani Vidal
“nadie nos ha sacado del mapa en ningún
partido”. El técnico tarraconense no tiene dudas
respecto al nivel competitivo de los suyos y de
primeras no firma el empate.
Habrá mucho donde elegir para confeccionar el
once, bendito problema para un equipo en el que
algunos de los menos habituales como Viti,
Yasser y Eze dieron un buen rendimiento en
Lasesarre. La sobrecarga de Osky no fue a
mayores y la única baja será la del sancionado
Kevin Bautista, que abre distintas opciones para
el centro del campo sin que Vidal se anime a dar
pistas claras: “en función de lo que queramos en
el partido apostaremos por uno o por otro”.
Los abonados blanquiazules tendrán que pasar por
caja, el del Tenerife era un claro candidato a
“día del club” y así será. Las entradas de socio
tienen un precio único de diez euros, salvo para
la categoría “mini” –sin asiento-, siendo
necesario igualmente retirar entrada, mientras
que para el público en general el precio es de
15 euros. Se espera una nutrida presencia de
aficionados visitantes, hasta el punto de que
han agotado los vuelos directos a Asturias y
obligarán a la expedición tinerfeña a hacer
escala en Barcelona.
Desde el club se invita a retirar las entradas
de abonado con antelación para evitar
aglomeraciones. El horario de la tienda el
viernes será de 10 a 14 y de 16:30 a 19:30 horas
y el sábado desde las 16:30. Además se ha
habilitado la compra online a través del
siguiente enlace: realaviles.acyti.com


El rival: un transatlántico en busca del
retorno por la vía rápida
Será un duelo atractivo entre el “equipo
revelación” y el líder destacado, un equipo
construido para regresar a la mayor brevedad
posible al fútbol profesional y con el que es
complicado encontrar conexiones más allá de los
colores blanquiazules, aunque las hay y bastante
significativas.
Los avilesinos Manel Menéndez y Julio Iglesias
pisaron la Primera División con el Tenerife en
la temporada 2001-2002, la penúltima de los
isleños en la élite hasta hoy, en una plantilla
que no pudo evitar el descenso y en la que
también figuraba el hispano-venezolano Rafa
Ponzo. Una década después, Natalio Lorenzo anotó
4 goles en Segunda, formando dupla ofensiva con
un “killer” como Nino, aunque tampoco pudieron
evitar la caída, en este caso a la categoría de
bronce.
Más atrás tenemos que retroceder para recordar a
Camuel, que llegó a la isla en 1983 de la mano
del ex entrenador realavilesino José Ramón
Fuertes. El guardameta candasín, formado en el
Ensidesa, dejó su huella humana en tierras
tinerfeñas pese a disputar únicamente un par de
partidos de la extinta Copa de la Liga, después
de destacar en el Oviedo y antes de cerrar su
carrera en el Avilés entre el 87 y el 89.
En la temporada 2012-2013 encontramos el único
precedente de enfrentamientos entre ambos, con
victoria tinerfeña en el Heliodoro por 1-0 y en
el Suárez Puerta por 0-3 en marzo de 2013, con
el internacional español Ayoze Pérez fogueándose
con el primer equipo a punto de cumplir los
veinte. En el banquillo estaba un tal Álvaro
Cervera, que pudo celebrar el ascenso directo
como campeón, exactamente lo mismo que busca
esta campaña, en la que de momento firman unos
números que invitan al optimismo.
Aún así, no ha empezado bien diciembre para el
equipo chicharrero, que cayó por la mínima en
Copa ante el Granada y dilapidó una ventaja de
dos goles en Lugo para terminar conformándose
con un empate. Es casi lo único negativo que se
puede destacar de un equipo que aterriza en
Avilés como máximo goleador y menos goleado del
grupo y mejor visitante en términos de
porcentaje de puntos conseguidos en las cuatro
principales categorías del fútbol español. Han
concedido dos empates y una derrota a domicilio
y las cinco veces que han ganado lo han hecho
por más de un gol de diferencia.
Cuentan con un amplio abanico de jugadores con
experiencia en superior categoría, desde el
gijonés Dani Martín como guardián de la portería
a la temible dupla atacante Enric Gallego-Jesús
de Miguel, pasando por el “maratoniano” Aitor
Sanz –que será baja por acumulación de tarjetas-
o el extremo Nacho Gil. El bloque se complementa
con piezas con “menos nombre” como Fabricio o
Alassan, que están aprovechando los minutos que
no tienen otros pesos pesados como Maikel Mesa y
Cris Montes.
A la larga lista habría que añadir a los
lesionados, Marc Mateu y Javi Pérez, y más
recientemente Álvaro González, que ha sonado
incluso como posible baja en el mercado de
invierno, lo que obligaría a los tinerfeños a
buscar un central para cubrir las posibles
ausencias de los indiscutibles Landázuri y José
León. Quizá no sea su único movimiento, ya que
en las últimas horas ha comenzado a sonar el
nombre del ex oviedista Masca como posible
refuerzo.