Los blanquiazules cerrarán la jornada y el mes
con la primera de las visitas de los tres
primeros de la tabla. Duelo de segundo contra
cuarto, ante un Celta Fortuna acostumbrado a
moverse en posiciones de privilegio, que
aventaja actualmente en tres puntos a los
avilesinos

Poco ruido a lo largo de una semana de trabajo
calificada como “limpia” por Dani Vidal. A falta
de grandes noticias, las cifras y los datos
estadísticos fueron de los temas más tocados.
Entre el baile de números, llamó la atención la
predicción de un conocido portal de resultados
futbolísticos, tirando de la inteligencia
artificial para vaticinar cómo quedarán los
grupos de Primera RFEF.
La conclusión que se puede sacar desde la óptica
blanquiazul es que la IA nos tiene manía a los
avilesinos. Primero fueron las listas de
ciudades más feas y ahora llega la versión
futbolística, situando al Avilés en la
decimoquinta posición al borde del descenso,
once puestos por debajo del actual. Es la
variación más significativa de un equipo con
diferencia, en esa “clasificación” confeccionada
con tan sólo un tercio de competición disputado
y que a buen seguro presentará unos cuantos
cambios, para bien o para mal, allá por el mes
de junio.



Volviendo al mundo real, los blanquiazules
buscarán el domingo un buen resultado ante el
Celta Fortuna, tras dos jornadas poco
productivas en cuanto a puntos. Dani Vidal es
consciente de la dificultad de un rival que le
produce cierta “envidia sana”, con un “nivel
técnico altísimo y muy alegre con balón”, aunque
está claro que los avilesinos no irán “con la
idea de estar corriendo todo el partido detrás
del balón”.
Será baja segura Isi Ros, que en Mérida vio la
quinta amarilla, y es duda Adri Gómez, con
problemas físicos; podría ser el momento de
Yasser o incluso el de Pablo Álvarez, con
bastantes papeletas para que Quicala ocupe uno
de los extremos. Juegue quien juegue, el estado
del campo volverá a estar en el punto de mira
ante la amenaza de lluvia, un aspecto que
preocupa lo justo al técnico tarraconense, que
estaría encantado de que estuviera en perfectas
condiciones pero que aboga por “no preocuparse
más de la cuenta sobre algo que está fuera de
nuestro alcance”.
Por otra parte, será un partido con cierto aroma
especial para Álvaro Fernández, que hace cinco
años por estas fechas encadenaba cinco
convocatorias con el Celta en Primera División,
tras superar una lesión de ligamento cruzado que
le mantuvo casi un año fuera de los terrenos de
juego. Ocho partidos con el filial celeste en
dos años y medio fue el balance final del
portero madrileño, que en su segunda campaña en
Vigo tuvo la competencia del costarricense
Patrick Sequeira, titular actualmente en el Casa
Pia de la Primeira Liga de Portugal.


El Celta Fortuna: un filial de
primera clase
El filial vigués se puso el apellido “Fortuna”
hace dos campañas, coincidiendo con el
centenario celeste, en homenaje al Real Club
Fortuna, cuya fusión con el Real Vigo Sporting
Club en 1923 dio origen al actual Real Club
Celta de Vigo.
No son un equipo “B” al uso, su reciente
trayectoria invita a reconocerles como uno de
los equipos importantes de la categoría de
bronce, tanto por clasificación como por nivel
del producto surgido de la cantera de A Madroa
en los últimos años. Tampoco debemos obviar que
el Celta es uno de los equipos que más se atreve
a dar a la alternativa a los canteranos en el
primer equipo, logrando en tiempos recientes un
impacto positivo, tanto deportivo como
económico.
Junto al Mérida son el mejor local del grupo,
sintiéndose incluso más cómodos en Balaídos que
en Barreiro, algo que contrasta con la racha del
primer equipo, que ha sumado mucho más fuera que
en casa hasta el momento. Lejos de Vigo un poco
de todo, no renuncian a su estilo descarado y
veloz pero sí que han mostrado alguna que otra
laguna, especialmente en su última salida en
Tenerife, donde cayeron por un contundente 4-0.
Está por ver si en Avilés se presentarán con
tres centrales y carrileros con mucho vuelo o si
optarán por una defensa de cuatro. Es
precisamente en la zaga donde comienza a
asentarse el avilesino Jaime Vázquez, recuperado
de su lesión y titular habitual desde finales de
octubre en el perfil izquierdo. El central,
cedido con opción de compra por el Oviedo,
aterrizó en Vigo el pasado mercado invernal
junto al extremo Hugo González, que tuvo un
impacto inmediato y esta campaña es el máximo
goleador con seis tantos.
Otro que ya está en el radar es el mediocentro
Andrés Antañón, hermano pequeño del jugador del
Vetusta Lucas, que debutó con el primer equipo
en la Copa ante el Puerto de Vega, al igual que
Hugo y que el mediapunta Óscar Marcos, a quien
le bastaron cinco minutos sobre el césped de “El
Pardo” para abrir la lata. Su compañero de
generación, Ángel Arcos, se estrenó el jueves en
Europa League en un escenario más complicado.
Muchos nombres y más que se quedan en el
tintero, señal de que la cantera celeste goza de
muy buena salud.