Tres vallisoletanos eligieron aficionarse al
Marino de Luanco en busca de un club romántico
que les diese "alegrías". El domingo celebraron
el triunfo luanquín ante el filial pucelano




Con mucho acierto, el himno del Marino dice que
es "orgullo de Luanco y de Asturias,
admiración". Una verdad categórica, fruto del
buen hacer de un club que lleva una regularidad
a nivel deportivo y social digna de elogio, en
gran medida gracias a la gestión de Luis Gallego
como presidente.
El Marino logró ganar el domingo en el Anexo a
Zorrilla al filial del Real Valladolid. Tito
Leiva y Fofana marcaron los tantos del triunfo.
Unos goles que celebraron tres vallisoletanos de
la localidad de Viana de Cega que, desde hace
unos meses, son aficionados del Marino de
Luanco. Pablo Sánchez, Emilio Ruiz y Alex Ruiz
vieron el domingo su primer partido del conjunto
gozoniego, al que eligieron empezar a seguir en
busca de alguna "alegría".
Tomaron la decisión en febrero-marzo, "cuando
veíamos cómo estaba el Valladolid de Ronaldo y
su gente, hundidos y abocados a Segunda
División. Con todo lo que sufrimos, pensamos en
seguir a otro club para que nos diese alguna
alegría. Buscamos clubes históricos que viniesen
de los campos de barro, del fútbol de siempre,
del que hemos vivido toda la vida... esa visión
romántica del fútbol de gente que con pasión y
apoyo consigue sacar adelante clubes de Segunda,
Primera RFEF... Estuvimos mirando clubes de
Cataluña, Asturias, Galicia... Y vimos que el
Marino cumplía con todo lo que a nosotros nos
gustaba. Un club histórico, que siempre oímos
hablar bien de él, el Marino jugó amistosos
contra gente equipos que conocemos y siempre nos
transmitieron que era un club de gente muy maja
y como hemos ido bastante por Asturias y tenemos
familia y colegas allí nos cuadraba".


Pablo es socio del Valladolid desde hace casi 40
años, Álex simpatiza con el conjunto pucelano y
Emilio es fiel seguidor del Racing de Santander.
Se conocen porque sus hijos son amigos y juegan
al balonmano en Viana de Cega y Portillo, y
ahora tienen en común que son seguidores del
Marino de Luanco, "decidimos hacernos del
Marino, el siguiente paso fue contactar con el
club y comprar unas camisetas, porque queríamos
ir a verlo cuando jugase en Valladolid". Pablo
reconoce que es la primera vez que veía un
partido del Valladolid y que no quería que
ganase, "fue una alegría el 0-2. Disfrutamos
mucho y conocimos gente de Luanco como Isabel,
Almudena... y nos hemos ido muy contentos por la
elección. Son gente que disfruta con lo que
hace, gente majísima y es un extra para
continuar siguiendo al Marino, con la previsión
de ir a Miramar a ver un partido en
marzo-abril".
El Marino ganó tres puntos y tres aficionados
que quieren seguir disfrutando del conjunto azul
y del fútbol real, el fútbol de proximidad. Tres
aficionados que seguirán desde la distancia las
evoluciones del equipo gozoniego.

Pablo Sánchez, Emilio Ruiz y Alex Ruiz, el
domingo en el Anexo a Zorrilla