El Avilés se prepara para afrontar la recta
final del año natural ante rivales de entidad.
Próxima parada Mérida, ante un rival que lleva
cinco partidos sin conocer la derrota

El viaje más largo por carretera de lo que queda
de curso será el punto de partida de un tramo
final de año que se presenta empinado para el
Real Avilés, con salidas a plazas complicadas
como Mérida y Barakaldo y recibiendo a los tres
equipos que le acompañan actualmente entre los
cuatro primeros: Celta Fortuna, Tenerife y
Racing de Ferrol.
Sea quien sea el rival, la receta está clara:
humildad y pies en el suelo pero sin perder un
ápice de la intensidad y la actitud que han
llevado a los de Dani Vidal a codearse con la
clase alta de la competición. De hecho, en su
comparecencia previa al choque ante el Mérida,
el “míster” blanquiazul ha vuelto a destacar que
su equipo ha competido contra todos y se muestra
más tranquilo por el buen trabajo diario en los
entrenamientos que por la situación
clasificatoria.
Semana sin percances y tranquilidad que también
reina en la enfermería, pues todos están
disponibles, incluso Yasser, aunque éste con más
cautela. En este escenario, las dudas para
confeccionar el once son bienvenidas por el
técnico, que tampoco apunta a abusar de
excesivas rotaciones para afrontar los exigentes
duelos que cerrarán el 2025.



A modo de anécdota, la reciente destitución de
Jesús Arribas en el Arenteiro ha propiciado que
en el duelo del sábado se vean las caras los dos
entrenadores más jóvenes del grupo. Vidal, de
junio del 92, y Fran Beltrán, de febrero del 91.
Ambos comenzaron en los banquillos a una edad
muy temprana y han acumulado experiencias y
mostrado sus credenciales para dirigir proyectos
importantes.
Acuerdo extrajudicial con Javi Rozada
Hablando de entrenadores, esta semana se
resolvió el conflicto con Javi Rozada sin tener
que acudir a los tribunales, "alcanzándose un
acuerdo por un importe muy inferior al
inicialmente reclamado por el ex técnico
blanquiazul". De esta manera, y según el
comunicado del club, “se zanja una polémica
generada en contra de su voluntad, y en la que
siempre se ha buscado defender el interés y los
colores del Real Avilés Industrial, incluyendo
especialmente a sus jugadores y trabajadores”.
El Mérida, un rival de menos a más
Pese a la distancia, no son pocas las conexiones
futbolísticas que pueden encontrarse entre
Mérida y Avilés. Si nos remontamos a la época
dorada en la que el C.P. Mérida se convirtió en
el primer equipo extremeño en llegar a primera,
encontramos a un avilesino como Quique Martín,
que se estrenó en la máxima categoría en 1995 y
dos años después fue su máximo realizador en
segunda con 15 tantos, certificando con un
doblete ante el Leganés en la penúltima jornada
el segundo y último ascenso romano a la élite.
En los banquillos también hay un pequeño nexo
con el Club Polideportivo, en el que un casi
novato Fabri González se estrenó en segunda en
las dos campañas previas al ascenso. Diez años
después, el lucense aterrizó en Avilés para
evitar el descenso a tercera y ganar la Copa
Federación nacional.
Por aquel entonces la Unión Deportiva ya había
recogido el testigo de un C.P. Mérida
desaparecido en el 2000, inmerso en graves
problemas económicos. Fue el principio del fin
para uno de los presidentes mediáticos tan
extendidos en aquella época, Pepe Fouto,
protagonista en los buenos y malos momentos de
una entidad que sigue teniéndolo como presidente
de honor y que en 2020 volvió a “apellidar” el
estadio con su nombre.


Muy distintos son los tiempos actuales, con el
club en manos británicas, estabilizado en la
categoría de bronce y dando pasos para seguir
escalando. Esta campaña les costó arrancar pero
actualmente son uno de los cinco equipos que
lleva al menos cinco partidos sin conocer la
derrota. Con el Avilés coincide en algunos
datos, como el de los 16 goles en contra, la
caída en Copa ante un Segunda RFEF –Navalcarnero-
y el promedio de asistencia superior a los
3.000, aunque con un porcentaje de ocupación
mucho mayor en el caso del RSP, ya que el Romano
es el segundo estadio con más aforo del grupo
-14.500 espectadores-.
Sólo han perdido un partido en su feudo, en una
ya lejana tercera jornada en la que el Celta
Fortuna les endosó cuatro de los cinco tantos
que han encajado como locales. El resto cuatro
victorias y un empate, número de equipo fiable
como anfitrión que se pondrá a prueba la tarde
del sábado ante el segundo mejor visitante.
En el apartado ofensivo la figura clave es la de
Álvaro García, que el pasado año compartió
ataque con Raúl Rubio en la S.D. Logroñés,
firmando 17 dianas. Este año ya lleva siete,
sólo Jesús de Miguel ha marcado más que el
espigado atacante cántabro, que ha concentrado
sus goles en cuatro de los doce partidos que ha
disputado.
En el lado opuesto del campo emerge la figura
del joven portero húngaro Adrian Csenterics, una
exótica cesión desde el MTK Budapest que parece
estar dando la talla, como se pudo comprobar en
el último partido en Pasarón, donde detuvo el
primero de los dos penaltis errados por el
Pontevedra en el tramo final, asegurando un
trabajado punto para los emeritenses.
No estuvo exento de polémica arbitral ese duelo,
en el que el Mérida acabó con diez por la
expulsión por doble amarilla del lateral zurdo
Eudald Vergés, que no estará ante el Avilés. Esa
baja en la zaga se verá compensada con la vuelta
del central Javi Lancho, una vez cumplida su
sanción de dos partidos.