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El adiós de un goleador mítico

Viernes 13 de junio de 2025
Eloy Alonso
Fotos: Reme / FA / D. Hevia

Chus Jiménez, que lleva marcando goles más de dos décadas en el fútbol regional, jugó el domingo su último partido y cuelga las botas a sus 41 años


Chus Jiménez en San Sebastián, este domingo

Un clásico del fútbol asturiano cuelga las botas a sus 41 años, tras conseguir la permanencia en Primera AF con el Muros Balompié. El que fuera jugador del Universidad de Oviedo, Covadonga, Lugones, Langreo, Villarrobledo, La Roda, Caudal, Urraca, Mosconia, Tineo, San Claudio y Muros, entre otros, deja el fútbol por los problemas físicos que arrastra, incompatibles ya con el deporte, pese a que el corazón le pida seguir. Sin embargo, tiene muy claro que no se alejará mucho de los terrenos de juego, y ya está pensando en las puertas que se le pueden abrir para ocupar algún cargo en los banquillos en un futuro inmediato.

El domingo jugaste en Barcia tu último partido, imagino que un día de muchas emociones...

Sí, más que el último día en sí, los últimos meses fueron de muchas emociones. De recordar muchos momentos, muchos entrenamientos, muchos días, muchas concentraciones...

Lograsteis la permanencia en la penúltima jornada... ¿qué balance haces de la temporada?

Yo creo que deberíamos hacer un balance más que positivo. Te diría que la temporada debería catalogarse, hablando como si fuera un colegio, de bien o casi notable. Éramos un equipo totalmente nuevo, con gente que veníamos cada uno de nuestro anterior equipo, excepto tres que renovaron del año pasado y, al final, para un equipo como el Muros, que no tiene mucha experiencia en la categoría, la permanencia es un éxito, aunque la temporada fuera de altibajos y no hayamos tenido mucha regularidad.


Por ausencia de un portero y lesión de otro tuvo que ponerse de portero en la Camocha

¿Y a nivel individual? Tuviste muchas lesiones, llegaste incluso a jugar de portero...

Me tomaba la temporada como un año para disfrutar de cada momento, de cada entrenamiento y cada partido, sabiendo que iba a ser el último. Al final me queda un sabor agridulce, porque pude jugar pocos partidos. Pero bueno, sabía a lo que venía a Muros, que era a ayudar en lo que pudiera, tanto dentro como fuera del campo, y estoy contento con la temporada.

¿Por qué ahora? ¿Cuándo tomaste la decisión y por qué quieres dejarlo?

No es que quiera dejarlo, mi corazón me dice que no lo deje, pero mi cabeza sí. Tengo ya 41 años y tengo muchos problemas de dolores, sobre todo en los tobillos, y lo dejo fundamentalmente por eso, no porque no tenga ganas. Es una cuestión física.

Con tu gran experiencia en el fútbol regional en los últimos años, ¿cómo has visto la categoría?

Me recordó a esa Preferente de hace años, que era competitiva, en la que todos los equipos te podían ganar y te ponían dificultades. Hubo dos equipos que se descolgaron por arriba y otros dos por abajo que estuvieron lejos del nivel competitivo de los demás, pero me gustó el nivel de la categoría en general.

¿Te sorprendió algún equipo en concreto?

Personalmente, me gustó mucho el Siero. Ya no por el nivel futbolístico de los jugadores, sino por el empaque que mostraron durante todo el año, y es el que destacaría. No hubo ningún equipo que me sorprendiera por no esperar el nivel mostrado, sino que más o menos todo el mundo compitió como se esperaba. Es que Preferente es una categoría muy competitiva y en la que hasta los últimos cinco o seis partidos no se decide prácticamente nada.


Protegiendo un balón en Ganzábal en el partido del ascenso a Segunda B ante el Haro Deportivo (2-0)

De todos estos años, ¿cuál dirías que es el mejor recuerdo que te llevas de tu trayectoria? ¿Y el peor?

Como mejor recuerdo podría decirte varios, pero, por escoger uno a bote pronto, te diría el ascenso con el Langreo a Segunda B, que fue un año espectacular a nivel individual y colectivo.

El peor te voy a decir la despedida, no por el hecho de la despedida en sí, que me emocioné un montón y me gustó muchísimo, sino por el hecho de tener que dejarlo, sinceramente.

Has compartido vestuario con mucha gente a lo largo de estos años, ¿cuál consideras que es el mejor jugador? ¿Y entrenador? ¿y el mejor compañero?

Como mejor jugador, sin duda, Santi Cazorla. Fue hace muchísimos años, en juveniles, que estábamos en División de Honor, y fue el mejor con el que he jugado. A nivel de entrenador, te diría que Adolfo Pulgar porque estuvo en mis primeros años de Regional, y me quedo con él, sin duda. Y como compañero te voy a decir que, por la amistad que nos une y los años que llevamos juntos, sobre todo ahora al final, me quedo con Israel López. Esta última es la más difícil, porque son muchos. La verdad que, como siempre digo, tengo la suerte de haber dejado muy pocos cadáveres en el camino, tanto dentro como fuera del campo, que es algo de lo que estoy muy orgulloso, entonces por eso te digo que es muy difícil elegir.

¿Tienes pensado seguir vinculado al mundo del fútbol? Ya sea como entrenador o en algún otro puesto.

Sin duda, lo más obvio y fácil es meterme de segundo entrenador con alguien y, muy probablemente, lo haré con Sierra, mi actual entrenador en el Muros. Pero sí, tengo muy claro que quiero seguir vinculado al fútbol, ya sea como primer o segundo entrenador, de director deportivo... lo que sea. Además, mi hijo está empezando a jugar ahora y hay que seguirlo.

 

 

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