El Caudal renovó a Adrián González para la
próxima temporada al día siguiente de caer
eliminado ante el Lealtad. El técnico reconoce
que hicieron “el peor partido de la temporada en
el peor día posible”.


El conjunto
mierense reaccionó rápido y de forma decidida
tras la derrota ante el Lealtad, que dejaba
apeado al Caudal de la fase de ascenso a Segunda
RFEF. En menos de 24 horas anunciaron la
renovación de Adrián González. El técnico
ovetense reconoce estar encantado en el club y
asegura que está en sintonía con la directiva,
preparando desde ya la temporada 25/26.
Imagino que
todavía reflexionando en lo de ayer...
Sí, la verdad
es que las eliminatorias son un poco de esa
manera. Al final, en el playoff hay 72 equipos,
a 63 les toca llorar una vez y a 9 reír por
completo, entonces puede pasarte antes o después
y nos ha pasado en la primera. Sí que es cierto
que llevábamos una ventaja, pero el plan saltó
por los aires en el minuto 2 con el gol de ellos
y, a partir de ahí, la cabeza pesó más que las
piernas y nos afectó mucho. Realmente,
conseguimos empatar la eliminatoria que era lo
más difícil, pero luego nos metieron el primer
gol de córner en toda la temporada, en el
momento decisivo, y fue el definitivo. Se podría
definir como el peor partido de la temporada en
el peor día posible.
¿Qué crees
que falló?
Habíamos
hablado entre semana que podía pasar, que nos
podían remontar, que es normal, al final el
Lealtad es un histórico del fútbol asturiano y
es un muy buen equipo. Pero sí que es verdad
que, aunque lo digas y lo prepares, es difícil
estar preparado para lo que sucedió. Lo vemos a
nivel profesional que también sucede, nosotros
fuimos hacia abajo, ellos hacia arriba y salió
mal todo lo que podía salir mal. Nadie nos había
metido dos goles o más en casa en toda la
temporada... en fin, tuvimos ese partido tonto
que no habíamos tenido. Solo habíamos perdido,
prácticamente, contra los filiales y fue un día
negado para nosotros.
Y bueno, el
Lealtad fue mejor, aunque es verdad que llegamos
un poco justos de piernas, al igual que el
Covadonga, con los que tuvimos esa lucha por la
Copa del Rey con pocos efectivos y creo que lo
pagamos en estas eliminatorias.
¿Cómo lo
encajó el vestuario? ¿Qué se decía tras el
partido?
Había un
silencio absoluto, fue un golpe muy muy duro. No
por inesperado, porque sabemos cómo es el fútbol
y tampoco la ventaja era tan grande, sino más
bien porque había mucha ilusión puesta después
de haber conseguido el subcampeonato y la Copa
del Rey. Estaba siendo un año perfecto y éramos
el equipo, junto con el Vetusta, más fiable a
nivel defensivo, por lo que confiábamos mucho en
nuestra defensa y al final fue nuestra mayor
virtud la que nos falló en el día que no nos
podía fallar.
El club
confía en ti, y pocas horas después anunció tu
renovación, ¿cómo te sientes?
Estoy
encantado, al final Mieres y el Caudal tienen
fama de ser una afición exigente, donde quema
mucho el banquillo, que es como una “silla
eléctrica”, pero yo desde el primer día no he
notado nada esto, aunque sí que es verdad que
los resultados han sido buenos. Y ayer bueno, la
afición podría haber tenido algún reproche, pero
desde el minuto 1 aplaudió y, tanto el
presidente como el vicepresidente, me llamaron
nada más acabar el partido para decirme que
había que empezar ya a preparar la temporada
25/26. La verdad que estamos en sintonía. Yo soy
supersticioso para las renovaciones y hasta que
esté o no conseguido el objetivo, aunque esté
apalabrada, no me gusta hacerlo oficial para que
no influya en el rendimiento del equipo y por
eso sale justo después.
Hubo algún
espectador que increpó al equipo, pero no fue la
tónica general...
Con tanta gente
es raro que alguien no diga algo, pero bueno
hemos ido durante toda la temporada al acabar el
partido a hablar con la afición y ayer tuvimos
muy buen trato, con la gente dándonos la
enhorabuena por la temporada. El fútbol tiene
estas cosas, es un fin agridulce, pero los
playoffs tienen este tipo de situaciones.
Será tu
segunda temporada en el Caudal... ¿va a haber
muchos cambios en la plantilla?
Realmente
seguirá más o menos el mismo bloque. Ahora toca
renovar, hablar y pensar el plan de la temporada
que viene, pero creo que lo más importante lo
hicimos el año pasado, creando un bloque unido,
de nivel y que conociera la categoría. Ahora la
idea mía y del club es renovar a la gran mayoría
y mejorar un poco para que, si nos tocan juntas
las bajas como este año, poder paliarlas mejor.
¿Hay
jugadores que dieron muy buen rendimiento, crees
que podrás retenerlos?
Creo que como
todos los años. En todos los equipos en los que
he estado siempre hay dos o tres que lo hacen
muy bien y que pueden marchar a otro equipo. Sí
que es cierto que el salto de Tercera a Segunda
RFEF te implica una profesionalidad por la que a
veces no influye tanto el nivel que tengas, sino
cuestiones como si tienes hijos o no quieres
viajar fuera. También hay equipos que entrenan 5
días en vez de 4 y a nivel laboral hay gente que
trabaja los sábados... Nosotros tenemos varios
casos así y contamos con que renueven todos los
que queremos, aunque siempre hay algún susto,
como en todos los equipos.
¿Sin el
Vetusta, pero con el Llanera... y a expensas de
lo que pase con el Lealtad o Sporting
Atlético... cómo te esperas la Tercera de la
próxima temporada?
Bueno, al final
el Llanera será uno de los grandes favoritos,
volverá a estar el Mosconia con un fuerte
presupuesto y luego Lealtad o Sporting Atlético
que estará uno seguro o los dos. Entonces la
espero en el mismo nivel. Sí que creo que este
año, como cuando se juntan los dos filiales en
la misma categoría, era más difícil conseguir
rascarles algo. Este año el Oviedo ha estado por
encima y al Sporting creo que no le han dejado
estar a su mejor nivel porque han tenido algunos
jugadores en el primer equipo. Ahora los han
recuperado a todos y al final es el gran
favorito aquí en Asturias y por qué no en la
siguiente, pero cuidado que el Lealtad es un
equipo muy bien armado y seguro que se lo va a
hacer pasar muy mal al Sporting Atlético.