Los
naviegos ganaron el domingo en Turón y lograron su primer triunfo de la
temporada lejos de San Pedro. El capitán, Iván González, espera que sirva para
desbloquear al equipo en estas últimas jornadas.

Casi once meses después, el Andés volvió a
ganar lejos de San Pedro. Los naviegos
llevaban toda la temporada sin vencer a
domicilio y se estrenaron este domingo en La
Bárzana ante el Turón (1-2), en un partido que
se les puso de cara con los goles de Iván
González y Álex Fernández, aunque los mierenses
acabaron apretando y recortaron diferencias en
el añadido, "hubo ocho minutos y marcaron al
principio del descuento, tuvieron dos para
empatar pero salieron fuera. Por inercia nos
metimos atrás y sufrimos mucho, pero luego lo
disfrutamos más", comenta el autor del 0-1,
Iván González.
El centrocampista luarqués es uno de los
capitanes del Andés, y reconoce que "ya iba
siendo hora de ganar fuera de casa", aunque
cree que ya tuvieron opciones para lograrlo
primero, "estuvimos cerca el día del Navarro.
Fallamos un penalti, pero empezamos ganando,
aunque nos terminaron empatando".
Precisamente, en Tabiella, habían logrado su
última victoria a domicilio (1-2), el 5 de mayo
de 2024. Iván González cree que el equipo sufría
"un bloqueo" por esta situación, "este
año estamos teniendo muy mala suerte en las dos
áreas, nos hacen gol con facilidad y nos cuesta
mucho marcar. El míster nos dice que no es
cuestión de actitud, que los puntos se nos van
en pequeños detalles y en algún fallo de
concentración".

Esta victoria sitúa al Andés con 30 puntos, a
uno solo de la permanencia, y hay siete equipos
en un margen de tres puntos, "sabíamos que si
ganábamos y los resultados acompañaban nos
metíamos ahí. Se metieron en la pelea equipos
como el Luarca o Barcia, que parecían
despegados. Incluso tenemos al Turón a seis
puntos. Son rachas, ganas dos partidos seguidos
y cambia todo". Iván González destaca la
importancia de la victoria, "nos va a dar
mucha fuerza para entrenar esta semana. El
domingo jugamos con el Llanes y luego nos quedan
muchos enfrentamientos directos, es importante
llegar en buena dinámica a las últimas jornadas".
Desde el arranque liguero, el Andés lleva en la
zona baja de la tabla, algo que Iván González no
se esperaba "por la pretemporada que hicimos.
Tenemos una plantilla con gente de casa, media
docena de veteranos y el resto gente más joven.
Hicimos buenos partidos en verano contra el
Ribadeo, Viveiro... y pensaba que pintaba bien
la cosa, pero no terminamos de arrancar y no
llegaba la racha. Al final, la liga te pone
donde mereces". El centrocampista, de 35
años, afronta con optimismo el tramo final de su
séptima temporada con el Andés -anteriormente
jugó con el Puerto Vega (8 años), Praviano y
Tapia- y se ve con fuerzas para seguir jugando,
"voy año a año, me están respetando las
lesiones y hasta que me den las piernas. Cuando
termina la liga hablo siempre con el míster para
ver si sigue y seguir yo. Tengo dos hijos
pequeños, pero tengo la suerte de que a mi mujer
le gusta el fútbol y va a todos los partidos".
