El filial racinguista hizo valer un gol de Sergi
Baldrich, al filo del descanso, para quedarse
con los tres puntos.

1.- Rayo Cantabria: Álvaro Jiménez;
Argos (Diego Cacho m. 65), Entrecanales, Gomeza, Jorge Salinas; Solorzano
(Samu Calera m. 77), Izan Yurrieta (Néstor Lucas
m. 65), Dani González; Ángel
Pérez, Sergi Baldrich (Diego Fuentes m. 83) y Quicala.
0.- U.P. Langreo: Adrián Torre; Sergio Ordóñez
(Dacal m. 71),
David Fernández, Keko Hevia, Liam López; Guille
Cueto (Pablo Pérez m. 56), Sergio Orviz (Álex
Menéndez m. 71), Juan López, Omar Álvarez (Pablo
Álvarez m. 56);
Miguel Ángel Guerrero e Iván Breñé (Pablo Ares
m. 83).
Equipo arbitral: -Rubio Ortega, asistido
por Uriondo Sautua y Ropero Acosta. Comité
vasco. Amonestó a los locales Salinas, Álvaro
Jiménez y Quicala, y a los visitantes Sergio
Orviz, Guerrero, Adrián Torre, Pablo Pérez,
Dacal y Pablo Ares.
Goles: 1-0 m. 44 Baldrich.
Incidencias: La Planchada. Terreno de
juego en buen estado.





El Langreo se vino de vacío de tierras
cántabras, donde el Rayo Cantabria se bastó con
el gol de Baldrich, en una contra cuando
agonizaba el primer tiempo, para llevarse la
victoria.
Entraron bien al partido los de Pablo Acebal,
que alineó a Miguel Ángel Guerrero de inicio por
segunda jornada consecutiva. Los primeros
minutos fueron de dominio alterno, con los dos
equipos tratando de combinar, pero sin generar
ocasiones.
Con el paso de los minutos se fue adueñando del
encuentro el Rayo Cantabria, que llegó más y
tuvo su mejor ocasión para marcar en el minuto
37. Un penal por mano de Guille Cueto que lanzó
Dani González, abajo a su derecha, adivinando
sus intenciones Adrián Torre, que despejó con
acierto evitando el 1-0.
Baldrich, que había avisado minutos antes con un
remate alto, abrió el marcador tras una contra
por la izquierda de un rapidísimo Quicala, que
centró al segundo palo donde apareció el
delantero para marcar el 1-0 tirándose al suelo
para rematar con todo.
Buscó la igualada en la reanudación el Langreo.
Pablo Acebal permutó a sus extremos en busca de
un revulsivo, pero le costó generar peligro a un
Rayo Cantabria bien plantado, que hizo pocas
concesiones. El marcador no se movió y el
Langreo piensa ya en la cita del domingo (Nuevo
Ganzábal - 17:00 h.) ante un rival directo por
la permanencia como el Guijuelo, al que quiere
ganar para seguir teniéndolo lejos.