Gran resultado para los avilesinos, que
afrontarán el partido definitivo por el ascenso
a Primera RFEF con una ventaja de dos goles.
Tras una primera parte igualada, el Avilés marco
diferencias en la segunda, soltándose
ofensivamente sin perder la solidez atrás.

0.- C.F. Rayo Majadahonda: Adrián
Fernández; Emi Hernández, Dani Ramos, Arribas
(Guille Berzal, min. 73), Javi Tejedor,
Expósito; Guti (Gianluca Simeone, min.73), Diego
Núñez, Ato (Rafa Salama, min.82), Bilal
Kandoussi (Hugo Esteban, min.62); y Kevin
Manzano
2.- Real Avilés Industrial: Álvaro
Fernández; Soler, Julio, Babin, Víctor Díaz;
Róber Alarcón (Mecerreyes, min.79), Gete, Kevin
Bautista, Davo Fernández (Isi Ros, min.58);
Álvaro Santamaría (Natalio, min.84) y Javi Cueto
(Momoh, min.79)
Equipo arbitral: Barrio Salas, asistido
en las bandas por Aostri Durán y Uriondo Sautua.
Comité vasco. Amonestó a los locales Kevin
Manzano, Javi Tejedor y Diego Núñez.
Goles: 0-1 min.60 Javi Cueto; 0-2 min.76
Álvaro Santamaría
Incidencias. Partido de ida de la segunda
ronda del playoff de ascenso a Primera RFEF,
disputado en el Cerro del Espino. Unos 2.000
espectadores, aproximadamente la mitad
seguidores avilesinos. Mañana soleada y
calurosa.



Importantísimo triunfo del Real Avilés, que
allana el camino para conseguir el ascenso tras
completar un partido muy serio en Majadahonda.
La igualdad fue la nota dominante en una primera
parte en la que ambos equipos se centraron en no
cometer errores y en tratar de aprovechar las
puntuales faltas de concentración del rival. En
la segunda, la entrada de Isi Ros prendió la
llama ofensiva de los blanquiazules, que con los
tantos de Cueto y Santamaría cosecharon una
valiosa ventaja que defendieron con firmeza.
Aunque en la previa Javi Rozada había dejado
caer que jugaría con tres pivotes, finalmente
optó por la dupla Cueto-Santamaría. El
sacrificado fue Mecerreyes, manteniendo su
puesto Kevin Bautista; la otra novedad fue la
entrada de Alarcón en el lugar de Isi Ros. El
Rayo repitió el dibujo con tres centrales que le
dio buen resultado en el barrio de Sant Andreu,
con laterales muy ofensivos y solidaridad
defensiva para impedir las contras del rival.
Comenzó bien el Avilés, presionando alto e
impidiendo cualquier conato de salida en tromba
del equipo local. A los dos minutos y medio,
Davo tenía la primera ocasión con una rosca con
la derecha desde el pico izquierdo del área,
despejada de puños por el guardameta local. La
banda del extremo mierense era la más activa en
los primeros minutos, con Alarcón por el otro
lado y tendiendo a irse más al centro.
Precisamente un balón filtrado de Róber estuvo a
punto de dejar sólo a Javi Cueto ante el
portero, pero Tejedor estuvo atento en el corte.



El Rayo Majadahonda fue subiendo la intensidad
ofensiva, buscando especialmente centros
laterales. Una falta en zona peligrosa rondando
la media hora fue la primera opción majariega,
aunque Guti disparó alto y no obligó a
intervenir a Álvaro. Sí tuvo que aparecer el
portero visitante a los 41 minutos, desviando
con su manopla por encima del larguero un fuerte
chut de Bilal, en lo que fue la ocasión más
clara de la primera mitad. Un remate flojo de
Guti en el córner posterior puso fin a las
hostilidades antes del descanso, al que los
avilesinos llegaron defendiéndose con balón en
los últimos cinco minutos.
Salió el Rayo sobando mucho el balón en la
reanudación, aunque sin generar verdadero
peligro. Al Avilés le faltaba chispa y claridad
para sorprender y buscó soluciones en el
banquillo, entrando Isi Ros por un cansado Davo.
Momento determinante en el devenir del partido.
Precisamente una de las primeras intervenciones
del murciano en banda izquierda dio paso a la
jugada que cambió el signo del partido. El balón
se movió de un lado al otro tras sucesivos
rechaces y acabó en el corazón del área, donde
Javi Cueto ejerció como “cazagoles” para hacer
temblar los cimientos de la grada visitante.
Media hora por delante y ventaja de un Avilés
más suelto, que pudo hacer más sangre con un
centro envenenado de Viti desde la izquierda y
una acción dentro del área de un activo
Santamaría. Los madrileños acusaron el golpe,
perdiendo el control del choque y aprovechando
la necesaria pausa de hidratación para retocar
el sistema, con defensa de cuatro y dos puntas.
Pero el Avilés siguió firme y con personalidad,
sin sobresaltos y metiendo el miedo en el cuerpo
a la defensa majariega, consiguiendo doblar la
ventaja a un cuarto de hora del final. Un envío
de Soler desde la derecha lo recibió Javi Cueto,
de nuevo productivo en el centro del área, en
esta ocasión encontrando el pase perfecto para
Álvaro Santamaría, que definió sin titubeos con
la diestra.
El tramo final, incluidos los diez minutos de
añadido, no fue de gran agobio para los
avilesinos. Un par de acciones a balón parado
fueron las mayores amenazas de un Rayo alicaído,
ante un Avilés que incluso pudo aprovechar
alguna otra salida con espacios para ampliar la
ventaja.
Fiesta final en la grada visitante, repleta de
enseñas asturianas para celebrar el día de la
bandera y saboreando una victoria que deja el
panorama despejado para la vuelta. No obstante,
parafraseando a Javi Rozada en la rueda de
prensa post partido, no hay nada hecho, toca ser
prudentes y preparar a conciencia el encuentro
definitivo del próximo sábado. Será en el Suárez
Puerta, que se convertirá en una olla a presión
a partir de las 20 horas.
