Hablamos con jugadores, entrenadores y árbitros de
diferentes nacionalidades para opinar sobre el debate
mediático que rodea al fútbol tras los insultos racistas
a Vinicius.
Los insultos racistas vuelven a estar de moda tras los incidentes sucedidos a lo
largo de la temporada con Vinicius como diana. El jugador brasileño del Real
Madrid fue increpado por un sector de la afición valencianista que le llamó
"mono", entre otras lindezas. Unos hechos que desencadenaron en un debate
mediático a nivel nacional e internacional sobre el racismo en el mundo del
fútbol.
En FutbolAsturiano.es hemos querido también extrapolarlo a nuestra región y
hemos hablado con jugadores, entrenadores y árbitros de diferentes
nacionalidades, que llevan muchos años afincados en España, para que valoren la
situación y cuenten su experiencia personal.

Abdou Karim: "Hay que educar en diversidad, vivimos en un mundo global".
Llegó a Asturias con doce años, procedente de Senegal, y ahora tiene 29. Empezó
jugando en el Manuel Rubio infantil y al año siguiente ya recaló en el Sporting,
con el que terminó su etapa juvenil. Después jugó en el Gijón Industrial, Siero
y Racing de Pravia. Pronto comenzó su etapa como entrenador, en el Sporting
dirigió al pre-benjamín y al benjamín, pasando posteriormente por equipos
regionales como el Pillarno o el Oviedo City, al que entrenó esta temporada en
Tercera RFFPA, y que es el equipo con más nacionalidades del fútbol regional
asturiano.
Es crítico con los insultos "están totalmente fuera de lugar.
Son gente que usa el fútbol para ir a hacer cosas que no tienen
nada que ver con el deporte. Los amantes del fútbol están en desacuerdo con lo
que está pasando". Tiene claro que cuando alguien utilizar una palabra de odio
"se falta al respeto y en este caso se está siendo racista", aunque cree que
"muchos se arrepentirán cuando llegan a casa de lo que
hicieron".
Estudió magisterio y piensa que la solución pasa por "empezar a educar desde pequeños. La base está en la educación y en
educar en diversidad. Convivimos en un mundo global y da igual el color, la
posición social... todos somos personas".
En su etapa como jugador recuerda haber escuchados comentarios racistas como
"vete a tu país" o "negro de mierda", algo que "la sociedad cree que es normal.
Como entrenador no lo sé, porque me olvido completamente de lo que pasa fuera".
Esas ofensas las encajaba con resignación, porque
"desde muy pequeño sabía mis metas y que nada podría frenarme, los veía como una
barrera más que saltar". Y por encima de esto se queda con que, desde su
llegada, conoció a "gente maravillosa. Jugaba en el Sporting y tenía amigos en
el Oviedo".
Cree que sigue habiendo discriminación sobre todo a nivel laboral, además, hay
estigmas en la sociedad, "mi mujer es española y cuando salimos hay gente que te
mira raro". Tiene claro que "partidos como VOX no deberían existir y están en
gobiernos y en el parlamento. Por desgracia estamos yendo
hacia atrás en ese sentido". Aunque piensa que no se puede hablar de que
España sea un país racista, "hablar de generalidades es injusto, hay gente muy
racista, pero hay gente muy maravillosa. Tenemos que empezar a darnos cuenta de que este no es el camino, si queremos un
mundo global hay que empezar a educar que existen diferentes colores,
continentes... desde ahí empezaremos a entender y a disfrutar. Hablamos de Vinicius,
porque este fin de semana le toca a él, pero hay gente que lo
está pasando peor que él pero hay más ambientes".

Tare Asnake Wolde: "Hay que tomar medidas ejemplares como en Alemania o
Suecia"
Es de Etiopía, pero lleva media vida en España, donde lleva 17 de sus 36 años.
Al principio en Madrid y desde hace algo más de quince años en Gijón, donde
pronto se enroló en el mundo del arbitraje. Esta temporada dejó el fútbol
regional y dirigió únicamente partidos de fútbol base por motivos familiares,
pero baraja regresar el próximo curso.
Reconoce abiertamente que no le gusta ver fútbol profesional más allá de
partidos grandes como "algún clásico, Eurocopas, Mundiales...". Tilda de
"vergonzoso" lo que está ocurriendo en muchos estadios españoles, "tal y como
ocurre en países como Alemania o Suecia donde sí toman medidas ejemplares cuando
pasan este tipo de cosas. Cree que "La Liga va a tener un nombre muy malo fuera
de España por este tema, hay que condenar los hechos y no hacer comparaciones.
En esta situación sufren los árbitros, los jugadores y los aficionados que se
comparten bien y pasan vergüenza ajena".
Asnake Wolde está completamente de acuerdo con lo que dijo Ancelotti, "es
un comportamiento de la edad media en el siglo XXI. El fútbol es
un deporte como cualquier otro y veo un comportamiento inhumano: odio, poco
respeto, racismo... Detrás de los insultos está la frustración de las personas,
no saber perder. Es muy importante que enseñen a los niños a saber perder".
Se encuentra muy cómodo en el fútbol base "porque me apasiona el arbitraje y a
la vez estoy educando a los chicos. Les explicó porqué hago las cosas y les pido
que si me equivoco no se enfaden, porque no va a cambiar la decisión. Hay que
hablar con ellos y pasárselo bien. Cuando van perdiendo les animo, porque esto
es un deporte".
En enero de 2018 fue víctima de insultos racistas en el campo de La Peña en un
Ribadedeva - Nalón. "Desde entonces no me pasó nada así y me quedo con el apoyo
de muchísima gente. Cuando te pasa algo así te das cuenta de que la gran mayoría
de las personas son buena gente". Se siente muy querido, tiene un hijo nacido en
España y muestra su preocupación "por las nuevas generaciones. Quiero que me
hijo se sienta español y esté cómodo en el colegio, no como ocurre en muchas
escuelas de Francia donde son marginados en el colegio y cuando sean mayores no
se sentirán franceses".

Rony: "A la gente mayor le choca ver por la calle una pareja interracial"
Nació en Guinea Ecuatorial pero lleva afincado en Gijón desde los 2 años, y
tiene 29. Ronaldo Jesús Ndong Nguema jugó en multitud de equipos tras acabar su
etapa juvenil con el Veriña. Pasó por el Real Avilés, Urraca, San Martín y ahora
lleva cuatro temporadas consecutivas con el Barcia.
Sobre lo ocurrido el fin de semana en Mestalla comenta que "son
temas complicados porque tampoco se puede decir que un estadio es racista porque
unas pocas personas hicieran esos insultos. No se puede juzgar a Valencia porque
una minoría estuviese haciendo el tonto. Es algo que pasa en campos de fútbol,
hay gente que no va a haber fútbol, van sólo a eso". Cree "este ruido es bueno
para cortar todo esto, porque España no es un país racista", y piensa que la
mejor solución sería "identificar a la gente y meter una multa económica
importante a los infractores, el bolsillo es lo que duele".
A nivel personal reconoce que "algo escuchas desde el campo,
pero soy muy tranquilo y no me gusta entrar al trapo. Lo veo como un juego. Hay
gente que va al fútbol a insultar y no tendría que ser así, hay que dar ejemplo
a los niños. Algunos van al color, soy negro ¿y?, son gente irracional que
intenta provocarte". Reconoce que le gusta más jugar que ver fútbol y que hace
tiempo que no va a El Molinón, "pero las veces que fui escuché burradas, tanto a
ultras como a padres que van sus hijos. No entiendo el afán del insulto".
En la vida cotidiana cree que es muy difícil quitar los estigmas de la sociedad,
"estamos en el siglo XXI y ves algunas cosas que alucinan, aunque en la calle la
única gente que se extraña o que te mira algo raro es gente mayor, que son de
otra época y lo ven menos habitual, ahora es algo normal ver gente de todas las
nacionalidades. Lo que más le choca a la gente mayor es ver una pareja
interracial".

Richi Kuita: "Hay que ir al campo a disfrutar, no a insultar. Hay niños y da
mala imagen"
En el día de ayer se acordó la renovación de Richi Kuita con el Llanes, donde
iniciará ya su quinta temporada como jugador verde. El camerunés, de 27 años,
comenta que los insultos racistas son algo "horrible y más estando en 2023.
Todos somos iguales, da igual el color. Hay que ir al campo a disfrutar, no a
insultar a la gente, hay niños y da muy mala imagen". No sabe bien qué medida se
debería tomar, pero tiene claro que "debería ser alguna drástica para que no se
repita".
Llegó a España a través de la escuela de Eto'o, con quien jugó torneos en Irún.
Se afincó en Santander, por mediación de un familiar, con 13-14 años y ya lleva
más de media vida en territorio español, donde sólo tuvo un incidente racista,
"fue la pasada temporada en el partido contra el Lealtad en Ganzábal. Un
aficionado nos llamaba "negros de mierda" a mí y a Yefri y tuvieron que sacarlo
del campo. La policía me preguntó si quería denunciar y dije que no". Por lo
demás asegura que cuando está en el campo no se fija en esas cosas, aunque
siempre escucha algún insulto del que pasa.
A nivel personal apunta que tampoco tuvo problema, aunque es consciente de
que "hay comentarios que no se escuchan. Si un amigo me llama negro o me hace
una broma no me parece mal, pero si me lo dice uno con el que no tengo confianza
me ofende un poco".