Ricardo Terente se despide del Unión
Popular de Langreo, en esta etapa como técnico del filial al que dirigió las
últimas siete temporadas. El técnico ha querido aclarar "varios temas"
relacionados con su salida, "con el ánimo de evitar conflictos y malas
interpretaciones".
Comenzó felicitando "a las personas
encargadas de confeccionar la plantilla del equipo filial. Han hecho un buen
trabajo y han conseguido reunir a un plantel de futbolistas jóvenes de mucha
calidad. Yo tendría seguramente a otros jugadores, pero tengo que reconocer que
este equipo puede aspirar, sin ningún género de dudas, a mantener la categoría
muy dignamente. Estoy convencido de que el Langreo B no va a ser un equipo de
paso por la Tercera asturiana". También agradeció el trato recibido por el
cuerpo técnico, a quien le desea mucha suerte, y a los miembros de Intersoccer,
"por el trato tan cordial que me han dispensado, tanto a los jugadores de la
Academia como a sus dirigentes, siempre muy atentos y dispuestos a escuchar". Se
va del club agradeciendo "a todos los que me ayudaron a hacer, otra vez,
historia en el Unión, tanto a la directiva del Eulalia Álvarez, como a los que
después tomaron el testigo y a todos los que nos acompañaron".


Terente dejó claro que la única
discrepancia por la que presentó su dimisión es "el poco margen de maniobra para
la toma de decisiones. No quiero decir con esto que yo tenga razón, hay
diferentes puntos de vista y seguro que habrá entrenadores que no les importe
que les digan quién tiene que jugar, cuándo y cuánto. Me dicen que tiene que ser
así y que no hay otra manera". El langreano creía "haberme ganado el derecho a
decidir esas cosas", por su trayectoria en el club.
Tras varios intentos "por conseguir tener
esa libertad de decidir quién juega y quién no, y visto que no se avanzaba en
esa dirección, por coherencia y por dignificar la figura del entrenador, he
decidido presentar la dimisión. Insisto que no es un problema con los jugadores
que bajan o suben, con los que tengo una relación magnífica, simplemente es por
principios y ética profesional".
Se va dolido por su salida y "como uno de
los socios más antiguos del Unión, me gustaría que mi club, o los que lo
representan, no aceptaran la dimisión de un entrenador mandándole un whatsapp".
Ahora se dedicará a ver fútbol, consciente de que no podrá volver a entrenar
esta temporada, y a la espera de nuevos proyectos para el futuro.