
José María Tejero, hace un año, en el Sorteo de la Copa Federación
realizado en Gijón.
José María Tejero cierra hoy una etapa de veintisiete años
como presidente y propietario del Real Avilés S.A.D. El empresario avilesino
consideró que el grupo que lidera Diego Baeza es el adecuado para venderle el
paquete mayoritario de las acciones y que le suceda al frente del club.
Tejero hace balance general desde su llegada, hasta su salida. Una etapa cargada
de vaivenes en lo deportivo y en lo institucional, con una continua pérdida de
masa social a lo largo de estos años. Ahora dejará su
cargo como representante en la Asamblea de la RFEF -que pronto tendrá nuevos
miembros- y también del club, aunque avanza que seguirá siendo abonado y yendo
"principalmente a los partidos fuera de casa, que me encajan mejor".
Después de muchos años especulándose sobre una posible
venta, ¿por qué ahora?
"Porque ha venido el grupo adecuado según mi criterio".
¿Es la oferta más alta que le han realizado en todo este tiempo por el club?
"No es el dinero, es la actitud y las características de las personas. Son
gente joven, con ilusión, poder económico y ganas para tirar de este carro".
Hasta ahora tenía el 100% del capital del Real Avilés, ¿con qué porcentaje se
queda ahora?
"Ellos han comprado mayoritariamente el club, es lo que le puedo decir".
Después del breve paso de varios grupos gestores, ya circulan muchos
comentarios por las redes sociales dudando de la venta, ¿qué le parece?
"Que en contra de lo que mucha gente piensa, el Avilés sigue siendo un
equipo importante en el panorama futbolístico español".
Después de tantos años vinculado al fútbol, ¿tiene algún proyecto o va a dar
un paso a un lado?
"La edad empieza a contar, no quiere decir que deje definitivamente el mundo
del fútbol, pero de momento lo ralentizo".
Fueron 23 años como presidente y máximo accionista (1997), ¿con qué momentos
se queda?
"Los tiempos más importantes fueron la inauguración del estadio nuevo, el
ascenso en 2002, cuando Golplus estuvo a punto de subir el equipo a Segunda
División... pero todos los años tienen altos y bajos, unas veces se consiguen
las metas deportivas y otras no, el fútbol es muy dinámico y hay de todo".
¿Qué fue lo peor?
"Lo peor fue que un equipo con la entidad de éste no haya tenido el apoyo
que se merece. Espero que con la entrada de esta gente joven empiecen a
prestarles apoyo porque lo van a necesitar. Si los apoyan estoy seguro de que
van a llevar el club a metas muy altas".
¿Qué cree que ha sido lo mejor de su gestión?
"He mantenido con vida al club. Ante la falta de apoyos me he preocupado de
que tuviera vida, de que no desapareciera en el 2000 cuando se instó a la
quiebra y de que a día de hoy quede saneado, a expensas de la deuda con el
Ayuntamiento que le toca resolver al nuevo propietario".
¿Reconoce algún error en todos estos años?
"Seguro que alguna cosa he hecho mal, pero por encima de las personas están
las entidades. El Real Avilés lleva intentando sobrevivir con la ayuda de unos
pocos".
¿Por qué cree que ha menguado de forma tan drástica la
asistencia al Suárez Puerta?
"Muy sencillamente, han ido desapareciendo las generaciones del Real Avilés
y Ensidesa. Las nuevas no se han enganchado porque hay otros temas que divierten
a la gente y luego están las televisiones, que dan dinero al fútbol, pero vacían
los estadios".
La pérdida de masa social ha sido de forma progresiva
desde finales de los noventa, ¿no cree que sea debido a su gestión durante este
tiempo?
"El club lleva en manos de otras personas siete años, no lo he gestionado
yo. Lo han intentado de todas las maneras y la afición ha respondido como ha
respondido. Esperemos que ahora cambie, veremos".
Para terminar...
"Simple y llanamente que hice todo lo que pude para salvar al Avilés, que es
un club que ha pasado muchas dificultades económicas. Llegó a deber 2,5 millones
de euros por las denuncias de exfutbolistas como Costa, Jaime, Marigil, Juanma...
que se negaron a una deuda subsidiaria del club y por los que hemos pagado más
de 1,5 millones porque no estaban cotizando. Fui el culpable de haberlo pagado y
de haberlo resuelto, pagando las deudas y entregándolo a un nuevo propietario
con la única deuda del Ayuntamiento de Avilés. Este club siempre ha sido
deficitario, espero que apoyen a esta gente, tienen ilusión, creo que saben de
fútbol y tienen ganas de hacer algo grande".