El Llanera jugará el domingo
con el Covadonga, a partir de las siete de la
tarde, en el Román Suárez Puerta. Ayer se
confirmó que el partido se jugará a puerta
cerrada, a pesar de que en Gijón se están
celebrando conciertos en la plaza de toros, con
un protocolo especial, que permite la entrada de
varios centenares de personas, Pantiga entiende
que en Primera o en Segunda "se
pueden generar aglomeraciones, pero, para
nosotros que pueden venir 300-400 personas, en
un estadio como el Suárez Puerta, no entiendo
que no se permita con ciertos límites".
Uno de los hombres
importantes del Llanera es el defensa Pablo
Pantiga, que pasó por equipos como el Langreo,
Lealtad, Marino, Caudal o Avilés, con los que
jugó varias fases de ascenso y nueve temporadas
en Segunda B. El central gijonés reconoció que
se hizo largo este mes y medio de
entrenamientos, para preparar esta fase de
ascenso que se decidirá con dos partidos:
semifinal y final.
El defensa está "a la expectativa porque esto es nuevo",
no haber podido jugador amistosos como en otras
comunidades genera "incertidumbre, este playoff
es un poco tirar una moneda al aire. Lo que
has hecho durante la temporada vale de poco
ahora, porque
no sabes qué te puedes encontrar y cómo puede
responder cada uno. Entrenar y competir no es lo
mismo, y hay esa incógnita. No sabemos cómo va a
responder la gente".
Un condicionante a tener en
cuenta es que, en caso de empate, superará la
eliminatoria el mejor clasificado. Pantiga
destaca que "aunque
es el primer playoff del Llanera, tenemos muchos
jugadores con experiencia incluso en Primera y
Segunda División. Somos el equipo con más
experiencia en playoff de todos los que jugamos.
El empate nos sirve y en la segunda veremos a
ver con quién nos toca y si es el Caudal".
Salir a empatar "sería nuestro mayor error,
pero un gol que marquemos nosotros nos daría
muchísima ventaja y eso hay que saber
gestionarlo".
Del
Covadonga destaca "su capacidad ofensiva",
aunque no teme a jugar en un campo grande y de
hierba natural "porque nuestros números fuera de
casa son mejores" que en el Pepe Quimarán,
"tememos su capacidad goleadora" y saben y que
"el apartado defensivo quizás no es su fuerte y
es lo que trataremos de aprovechar". Pantiga
tiene claro que "en este playoff hay muchas
variables que manejar y es muy difícil dar
favorito a nadie".
Pablo Pantiga cumplió en
junio 39 años y todavía no tiene decidido si
seguirá en activo la próxima temporada,
"vamos a ver como acaba la temporada. Lo
estudiaremos y valoraremos, pero en agosto
volveré a ser padre y tendré que gestionarlo en
casa, que es más difícil que negociar con
cualquier club".