El técnico del conjunto luanquín ofreció una extensa y a
la vez clarificadora rueda de prensa. El Marino pretende
incorporar tres o cuatro jugadores.

Oli Álvarez supo trasmitir a sus
jugadores el mensaje creíble y necesario para competir
en el play-off y lograr un trabajadísimo ascenso. A la
vuelta del corto periodo vacacional, las “máximas” y las
“mínimas” tienen camino de ser las mismas. Seriedad,
trabajo, esfuerzo y acierto.
El entrenador azul iniciará su tercera campaña
consecutiva en Luanco e indicó que le "ilusiona el grupo
que nos ha tocado en suerte. Poder jugar en Valdebebas,
Pasarón, A Malata, Melilla …. Tiene que motivarnos. Lo
del Marinín, equipo humilde, está bien entre nosotros,
pero en la liga tenemos que competir al máximo, hacernos
respetar y mostrar un estilo similar a los partidos del
pasado play-off”.
Oli no quiso olvidar el exitoso mes de junio pasado,
“con la celebración se nos quedaron algunas cosas y
quiero reconocer el esfuerzo que hicieron todos los
jugadores. Les estoy muy agradecido. Luego en base al
sentido de la responsabilidad, el presidente y yo hemos
tenido que tomar decisiones, a veces dolorosas. Es una
nueva categoría y nuestro mejor fichaje ha sido renovar
a diez futbolistas”.
Con respecto a la plantilla, el entrenador está
tranquilo: “nos falta un central y dos jugadores de
banda. Tenemos que elegir bien, porque con una plantilla
corta como la nuestra, el margen de error es más
pequeño. No nos apuraremos. Hasta ahora, en vacaciones,
el futbolista tardaba en decidirse, pero en el momento
que comienzan las pretemporadas, es el propio jugador
quien tiene prisa e interés en sumarse al proyecto”.
Da mucha importancia al mes en curso: “parte del éxito
de la pasada temporada estuvo en la confección del
plantel y en el trabajo de junio y julio. Ahora es lo
mismo. Hemos mirado de arriba abajo el mercado
asturiano, pero hemos tenido que traer a dos
futbolistas, como Mika y Lozano que tienen ganas y
hambre de fútbol. Ese es el perfil de futbolista que
necesitamos. Podemos llegar a ser diecinueve o veinte
jugadores en plantilla.”
También significó otro dato importante: “Seremos uno de
los equipos con el presupuesto más bajo de la categoría
y por eso no podemos equivocarnos. Muchos de nuestros
jugadores se quedaron aquí, a pesar de tener ofertas
superiores. En lo del central vamos sin prisa, queremos
que tenga centímetros y en los hombres de banda
buscaremos que tengan ganas e ilusión”.
Ahora toca el trabajo y Oli apela a las instalaciones:
“trabajar bien implica llegar correctamente al tramo
final. Eso se vio la temporada pasada en las
eliminatorias por el ascenso. Necesitamos calidad en los
entrenamientos, como ir a La Morgal y ojalá llegue
pronto el nuevo sintético de Balbín”.
La afición luanquina llevaba unas temporadas algo
dormida y esta última campaña y el ascenso han
reenganchado a muchos seguidores. Para Oli la lectura es
más amplia: “el Marino tiene repercusión en Luanco y en
Asturias, pero en estos play-offs o en Segunda B la
proyección del equipo fuera de aquí es muy grande.
Ocurrió y me consta con el Marino – Sestao y eso hay que
cuidarlo, reconocerlo y tenerlo en cuenta”.
Oli Álvarez vuelve al trabajo del día día , con esa
ilusión que ha sido capaz de trasmitir a su cuadro
técnico, a sus jugadores y a todo el entorno del club.
Ahora le toca otro paso, el del mal difícil todavía,
pero en su manual no están las palabras “complejo” y
“miedo”. Eso se desprendió de la rueda de prensa que
ofreció en la secretaría de Miramar, como aperitivo para
la liga que comenzará.