Álvarez Rodríguez, asistido por Marius Albu y
Almeida Valles. Delegación de Gijón. (3)
Incidencias:
Alejandro Ortea. Terreno de juego irregular.
Tarde nublada, con sol por momentos. 170 espectadores, con presencia
de aficionados luanquinos.
El
debate de jugar bonito o brillante y el de ser eficaz
puede aplicarse perfectamente al encuentro que pudo
verse en el Alejandro Ortea. El Condal supo hacer su
partido, sin agobios y sin presiones excesivas. Los de
Dani Roces, que están muy cerca de clasificarse para la
futura Copa Federación, gozaban de una tranquilidad que
trasladó la verdadera responsabilidad al rival. El
Marino, que lleva ahora veintidós jornadas sin perder, y
que busca ponérselo difícil al Lealtad. Esa exigencia
hace que por momentos el equipo sufra ansiedades. En los
tramos finales de liga, las piernas y la cabeza a veces
traicionan y cuando peor lo estaba pasando el cuadro
gozoniego, Luis Morán rescató a los suyos, con un golazo
de falta, a un cuarto de hora del final.
El
terreno de juego, con zonas de bote irregular,
ralentizaba el juego combinativo y ese detalle, por
lógica, perjudica al equipo que más propone. En el
primer periodo, Fassani y César García por dos veces, lo
intentaron, pero sus disparos no encontraron el portal
de Chema. En una indecisión defensiva, Natán pudo marcar
y Rabanillo despejó con el pie. Guaya botó una falta y
Chema en dos tiempos, detuvo un balón complicado,
evitando la llegada al remate de Fassani.
Tras el descanso se esperaba una marcha más del equipo
de Oli Álvarez que lo intentó sin el resultado esperado.
Chema realizó una gran parada en respuesta a un disparo
de César García y el meta volvía a blocar ante un
lanzamiento de falta a cargo de Luis Morán. El Condal
estaba cómodo y se crecía por momentos. A los 76 minutos
llegó la acción que decidió el devenir del encuentro.
Luis Morán botó un falta, desde la raya del semicírculo
del área. Su disparo se coló por la primera escuadra
superior del portal de Chema. Luis Morán que de forma
consecutiva lleva varios encuentros en estado de gracia,
rescató una victoria con un gol para enmarcar.
Al
filo del tiempo reglamentado, Sergio Funcasta pudo
empatar, pero su buen remate de cabeza lo salvó
Rabanillo con un excelente palmeo. Sería el último
susto, para un Marino que hizo más por llevarse los tres
puntos del Alejandro Ortea, pero que se encontró con un
Condal que tuvo criterio y que le puso el partido
“cuesta arriba”.
El Condal jugará el próximo sábado en El Bayu frente al
Siero, a partir de las 18,30 horas y el Marino lo hará
de domingo, en Miramar ante el Real Avilés, también a
las 18,30 horas.