Los caudalistas
cierran un gran
2016, en el que
confirmaron su
regreso a la
categoría de
bronce, donde
pelean por
asentar al
equipo.

El
año 2016 para el Caudal gira en torno al ascenso
logrado el 25 de Junio. Ese día, con una
victoria por la mínima frente al conjunto
riojano del Haro Deportivo. Con la victoria en
la eliminatoria decisiva, el Caudal recuperaba
su sitio, un sitio que nunca debió perder, en la
división de bronce del fútbol español. Fueron
dos temporadas en Tercera División tras perder
la categoría en la temporada 2013/2014.
Afianzarse, de forma continuada, en la 2ªB es el
objetivo del Caudal tanto para 2017 como para
años venideros.

El 1
de Enero del 2016, el Caudal comandaba con mucha
autoridad el grupo II de Tercera División. Cuarenta y
nueve puntos tras dieciocho jornadas, que con la primera
jornada del año serían cincuenta y dos. Únicamente
cinco puntos se habían dejado en el Caudal por el camino
durante toda el primer tramo de campeonato, que permitió
a los mierenses lograr el segundo mejor resultado histórico en una
primera vuelta en el G.2 de Tercera. Solo por detrás del
Real Oviedo de la temporada 2008/2009 que logró
cincuenta y cuatro de cincuenta y siete puntos posibles.

El
Caudal siguió comandando el grupo sin ceder el liderato
hasta el final de la liga. A pesar de que su renta con
sus perseguidores se vio reducida a comienzos de Abril a
únicamente tres puntos los mierenses aguantaron el
envite. Una victoria por 2-1 en el derbi frente al Unión
Popular de Langreo devolvió una renta de seis puntos a
los mierenses. Pocas jornadas después, y con dos aún
por disputar, aseguraron el título de campeón.
Como
campeón el Caudal tenía la opción de ascender en una
única eliminatoria frente a otro campeón. Le tocó el
Boiro, campeón gallego. Los gallegos se impusieron
en la ida en Barraña por 2-0 tomando una importante
renta para el encuentro de vuelta en el Hermanos Antuña.
El Caudal sometió al Boiro durante 90 minutos. Pero la
actuación del portero del conjunto gallego y un polémico
arbitraje -anulando un gol legal al Caudal y no
señalando dos penaltis que la TV demostró ser claros-
dejaron al Caudal sin ascenso en la primera
eliminatoria. El Caudal debería lograrlo por el camino
largo.

En
la segunda eliminatoria el rival del Caudal fue el CD
Cayón cántabro. Los mierenses fueron muy superiores en
la ida, venciendo 0-2, y en la vuelta, donde lo lograron
por la mínima, 1-0. El Caudal se clasificaba para la
última ronda, dieciocho equipos estaban en el bombo.
El destino quiso que el Haro Deportivo, equipo que un
año antes le había apeado en las eliminatorias de
ascenso, fuese el rival en fortuna. Los riojanos
llegaban además tras eliminar en la ronda anterior al
Unión Popular de Langreo, dando muestras de ser un
conjunto peligroso.
Sin
embargo el Caudal no les dio opción, venció 0-2 en La
Rioja en un encuentro en el que el resultado debió ser
mucho mayor. El Caudal debía certificar el ascenso en el
Hermanos Antuña, en plena festividad de San Juan. Un
solitario gol de Javi Sánchez sirvió para sellar el
ascenso y el retorno del Caudal a la división de bronce.
El
Caudal apostó por renovar a la mayoría del bloque para
la temporada en curso en 2ªB. Únicamente se
efectuaron cinco fichajes. Colo, central sub-23, y
David González, delantero, más conocido como Roni,
llegaron procedentes del Real Oviedo, donde ya habían
estado a las órdenes de Iván Ania en su filial. Beto,
pivote sub-23, llegó del Arenas de Getxo y Ernesto un
extremo malagueño que llegó del Arroyo extremeño y al
que Iván Ania ya conocía de una anterior prueba en el
filial carbayón. Con el periodo de fichajes ya
cerrado llegó el fichaje de campanillas para el club
mierense. El delantero canario Braulio Nóbrega, con
experiencia en 1ª y 2ª División llegaba al Caudal
procedente del fútbol griego.
La
temporada comenzó bien para el Caudal. Los resultados
ligueros le situaban en la zona media de la tabla.
Aunque el equipo sufría lejos del Hermanos Antuña, a
pesar de la meritoria victoria por 3-4 en El Plantío,
los resultados como local daban la tranquilidad
clasificatoria suficiente. Además en Copa del Rey el
Caudal logró avanzar dos rondas. Eliminó al Burgos,
con remontada en el tiempo de descuento incluida, y al
Lleida. Dos equipos que, aunque están cuajando
temporadas muy decepcionantes, en verano se les daba
como candidatos a pelear por el ascenso a Segunda
División.
Fue,
con la eliminación copera frente al CD Toledo en el
Salto del Caballo, cuando empezó la peor racha de
resultados del Caudal. A pesar de que en toda la
temporada nunca ha estado en la zona de descenso, el
Caudal tuvo su peor momento de la temporada entre las
jornadas décima y duodécima. Un punto de nueve
posibles y malas sensaciones pusieron al Caudal al borde
del descenso, empatado a puntos con la decimosexta plaza
que obliga a jugar el play-out de permanencia.
La
reacción llegó con la visita a Estella en la
decimotercera jornada. El Caudal venció en un campo
donde no lo había hecho nadie aún y enlazó dos victorias
consecutivas que le dieron mucho aire clasificatorio.
Sin embargo nuevamente la irregularidad de los mierenses
volvería a causarle un problema al encadenar tres
derrotas seguidas. Dos de ellas frente a rivales
directos como Mutilvera y Palencia.

Así,
mirando de reojo al descenso, encaró el mes de Diciembre
donde debía terminar la primera vuelta contra dos
equipos de la parte alta. Celta ‘B’ y Pontevedra.
Sobre el papel se preveía un final complicado para el
Caudal, que a veinticuatro horas del encuentro frente al
filial vigués veía como Súper abandonaba el club rumbo a
Filipinas.
Una
victoria en un épico partido frente al filial celeste y
un meritorio punto en Pasarón, un campo donde nadie
había puntuado, hicieron que el Caudal finalizase la
primera vuelta con veintidós puntos en decimotercera
posición. Tres puntos por encima del descenso que
dejan al Caudal en buena situación para en el año
venidero 2017, lograr la permanencia en la
categoría.