Los marinistas
plantaron cara al
Celta B hasta
encajar el primer
gol mediado el
segundo tiempo.
Puchetta anotó la
sentencia en el
tiempo de descuento.
2.-
Real Club Celta
B: Óscar
Santiago; Kevin,
Soto, De Amo,
Crespo; Borja
Domínguez, Javi Rey;
Omar Santana (Puchetta,
min. 65), Jordan (Brais
Méndez, min. 77),
Luis Rioja; Thaylor
(Javi Que, min. 82).
0.- Club Marino de
Luanco: Rafa
Ponzo; Pablo Suárez,
José Ángel, Álex
Blanco, Guaya;
Espolita, Dudi; Omar
(Iván Prendes, min.
78), Imanol, Fran
Pastor; Naya (Yeo,
min. 80).
Árbitro:
Ripoll Solano,
asistido por
Sarmiento Ballester
y Carballal Vales.
Comité balear.
Amonestó a los
locales Javi Rey y
Crespo, y a los
visitantes Imanol,
Rafa Ponzo y
Espolita.
Goles: 1-0, min.
73: Thaylor; 2-0,
min. 90+3: Puchetta.
Incidencias:
Barreiro. Terreno de
juego en buen
estado.
El filial celeste
superó esta tarde el
examen ante el
colista sin dos de
sus mejores
elementos -Borja
Fernández e
Iglesias- convocados
con el primer
equipo. El encuentro
comenzó con el
filial celeste muy
metido, pero el
Marino le hizo el
partido complicado
al cuadro de Javi
López. Plegado y con
las líneas muy
juntas, los de Marco
Díaz intentaron con
éxito que el rival
no jugase. Y así el
encuentro se
convirtió en un
frontón en el que
ninguno de los dos
equipos conseguía
llegar a zonas de
peligro.
A pesar de la buena
circulación de balón
de los locales, se
estrellaban una y
otra vez en la
muralla luanquina.
Lo más destacado de
los primeros veinte
minutos del
encuentro fue un
centro chut de Luis
Rioja que acabó en
las nubes de la meta
defendida por Rafa
Ponzo. Luego dos
llegadas más, una de
José Angel que
remató un centro,
muy desviado, desde
la derecha y otra de
un defensor olívico
que atrapó con algún
apuro el guardameta
del Marino. No pasó
nada más excepto que
el Marino casi se
adelanta en el
marcador antes del
descanso. Una gran
cabalgada de Omar,
sorteando a todos
los rivales que le
salían al paso, lo
dejó solo ante Óscar
Santiago al que
regateó. Disparó a
puerta vacía con
tanta parsimonia que
la pelota no llegó a
traspasar la raya de
gol porque un
jugador celeste
acabó sacando el
peligro fuera de la
meta. No cambió nada
en la segunda parte.
Nada más comenzar,
dos errores
consecutivos en la
salida de balón
celeste, combinado
con una buena
presión de los
visitantes,
provocaron varios
sustos. Uno de ellos
fue una gran jugada
de Omar que culminó
mal Fran Pastor con
toda la portería
para el remate. Sin
embargo, el Celta B
no conseguía
reacción a pesar de
que buscaban la
portería con mucha
insistencia.
Al llegar el primer
cuarto de hora llegó
casi llegó el tanto
celeste que hubiese
matado al Marino.
Luis Rioja sacó un
centro para Borja
Domínguez y el
centrocampista trazó
un pase imposible
que dejó solo a Omar
Santana ante Ponzo y
cuando lo superó
echó la pelota
fuera.
En dos córners, el
Celta B volvió a
llegar con peligro
pero sin posibilidad
de remates claros,
uno de ellos un
cabezazo de Thaylor.
Tanto lo intentó el
Celta B que acabó
encontrando premio a
su insistencia. Un
balón largo de
Crespo dejó sólo a
Thaylor contra José
Angel. Lo superó en
velocidad y luego
hizo lo propio con
Rafa Ponzo al que
engañó con un
disparo cruzado. El
tanto desbarató al
Marino que tuvo que
dar un paso
adelante. El
vizcaíno casi repite
en otra jugada en la
que un balón suelto
acabó fuera de los
tres palos. El
filial se mostró
maduro y aguantó
perfectamente hasta
el final. El
argentino Puchetta
anotó el segundo
tanto en el último
suspiro.
El Marino sigue
colista y continúa a
la espera de
refuerzos. Esta
tarde debutó Álex
Blanco, actuando en
el eje de la zaga
junto a José Ángel.
