Oli Álvarez trabajó esta tarde en Miramar con tan solo
once futbolistas. A falta de conocer el resultado de dos
PCR, el resto de los miembros de la plantilla han dado
negativo.

Imagen de archivo de un entrenamiento en Miramar.
Después de diez días de confinamiento, el Marino
volvió a entrenarse. Once futbolistas, que cuentan
con el PCR negativo y con el alta laboral, se
entrenaron este lunes por la tarde en Miramar,
acompañados por el técnico Oli Álvarez y el
preparador físico Nacho López. Entre el martes y el
miércoles esperan poder contar con toda la
plantilla. Faltan algunas altas laborales y el
resultado de dos PCR, prueba en la que el resto de
los jugadores han dado negativo.
Tras la inactividad el conjunto azul afrontará, a
partir de este fin de semana, tres partidos en ocho
días. El periplo empezará en El Plantío ante el
Burgos este sábado a las 18 horas, el miércoles 25
jugarán, en Miramar, el partido aplazado en su día
frente al Valladolid Promesas y volverá el Marino a
actuar como local, el domingo 29, frente al Unión
Popular de Langreo.
A pesar de estos exigentes partido sin apenas tiempo
para entrenamientos grupales, Oli Álvarez señaló
que: “De nada sirve lamentarse. Estoy contento por
los jugadores que pueden volver a entrenarse y ahora
nos resta por conocer tan sólo el resultado de dos
PCR”.
El presidente Luis Gallego al respecto de la
situación por la que se encuentra su club, significó
que: “Nosotros actuamos y actuaremos conforme a los
protocolos que marca la Federación. No queremos
saltarnos ninguna norma aunque el haber estado
parados estos días nos pueda perjudicar
deportivamente”. El máximo mandatario del conjunto
luanquín dijo que: “El partido aplazado frente al
Valladolid B lo teníamos acordado para jugar el
veinte de diciembre, pero tener que afrontarlo
después de este parón y el miércoles día 25, no nos
agrada y creo que nos perjudica deportivamente”.
El Marino disputó tres partidos de liga, con
derrotas en Soria y en El Requexón y un empate en
Luanco ante el Lealtad. Desde el día cinco hasta
hoy, el equipo no pudo entrenarse y ahora el cuadro
técnico que dirige Oli Álvarez tendrá que encontrar
las claves para que los jugadores logren una puesta
a punto “express” para medirse de seguido a
burgaleses, vallisoletanos y langreanos.