El defensa cántabro
se ejercita en su domicilio, acompañado por su familia, y apela a la
solidaridad del mundo del fútbol en la lucha contra el virus.

El Real Oviedo sigue confinado y los jugadores
se ejercitan en su domicilio. El club mantiene
las ruedas de prensa de los jugadores, que se
graban en sus casas respondiendo a las preguntas
de los periodistas. El turno de hoy es para
Christian Fernández, que comenzó su
comparecencia lanzando un mensaje a la población
"ya no como futbolista, si no como individuo,
que mantengamos la fe en los profesionales que
están anteponiendo su bienestar y el de su
familia por ayudar al resto. Sigamos todas las
pautas que en diferentes ámbitos nos han
marcado. Es necesaria la solidaridad que está
mostrando todo el mundo para luchar contra este
virus que está causando mucho dolor, más del
esperado y esperamos que sea el menor tiempo
posible".
El defensa continúa sus entrenamientos de desde
casa, aprovechando que el club les ha
proporcionado "diferentes materiales para perder
el menor tono físico", aunque reconoce que "si
esto se prolonga perderemos lo ganado durante
todo el año. Hay un aspecto también importante
que es el mental y cada uno sabe llevar esta
lucha interna contra el confinamiento.
Personalmente no creo que sea lo peor a lo que
me he enfrentado en la vida, hay que estar en
casa y con todos los medios que hay creo que es
más llevadero. Espero que nos haga reflexionar
sobre todo los privilegios que anteriormente
teníamos y pasábamos de puntillas por ellos.
Ahora es un momento de reflexión y esperemos que
nos enriquezca a todos como personas".
Para el cántabro, "el mundo del fútbol no puede
ser ajeno a la realidad que nos rodea. me parece
frívolo hablar de fechas, regresos... cuando se
están perdiendo vidas humanas y la prioridad es
luchar contra un virus a nivel global. El mundo
del fútbol está ante su oportunidad de mostrar
su solidaridad, que no vivimos en una burbuja y
no somos ajenos a lo que nos rodean".
Christian Fernández considera que "desde
diferentes estamentos" hacen sentir a los
futbolistas "como mercancía, como una mera cifra
para cuadrar un presupuesto y ante todo somos
personas, con circunstancias personales, con
familia detrás y creo que todo lo que no sea
prevalecer la integridad de los futbolistas en
las mejores condiciones sanitarias sería cometer
una temeridad. La mente y nuestro foco debe
estar en la lucha de derrotar a este virus que
tantas fatalidades está causando".
La presencia de sus dos hijos hace especiales
sus entrenamientos en casa, "ellos también
quieren ser partícipes del trabajo de papá. Esta
es una oportunidad más de pasar tiempo con ellos
y verlos crecer, en mi caso tengo una niña de un
año y otro de cuatro y ahora están muy graciosos
y disfrutas con ellos. En otras circunstancias
normales, con colegios, viajes... te quita
tiempo de poder disfrutar del ámbito familiar,
aunque a veces el día se pueda convertir en una
locura, pero se agradece".
Mantiene el contacto con sus compañeros,
"estamos acostumbrados a pasar muchas horas
juntos como equipo. Ser cómplices del día a día,
de las circunstancias personales de cada uno y
ahora no tener ese contacto diario salvo por
whatsapp o RRSS se hace un poco raro".
Esta experiencia la considera un ensayo, "en mi
caso, que ya me acerco a la retirada, le
comentaba a mi mujer que esto es un ensayo para
cuando no me tenga que levantar o tener que
estar en un día a día de un vestuario y me doy
cuenta que no estoy preparado para no seguir
jugando al fútbol. Esto te da la oportunidad de
ver la suerte que tengo por dedicarme a esta
profesión y esperemos que sea por mucho tiempo y
en Oviedo".