Dos penaltis en contra, doce
amarillas y dos expulsiones,
fueron el bagage del
cántabro García García, que
no señaló dos claros
penaltis a favor del Marino.
1.- Zamora
C.F.: Sergio
Sánchez, Dani Mateos,
Rubiato, Santos (Jorge
Hernández, min.53), Jacobo,
Dani Palacios, Prada, Sergio
García, Javi Rodríguez (Hugo
Aguado, min.83), Cristian
(Dani Hernández, min. 53),
Edu
1.-
Marino de Luanco: Rafa
Ponzo, Cuenca (José Angel,
min. 35), Sánchez, Omar,
Castaño, Alberto, Alex
Arias, Daniel (Pablo
Hernández, min.77), Jonathan
Reguero, Robert (Pablo
Espina, min.69), Diego
García
Goles: 0-1
Jonathan Reguero (min. 25),
1-1 Javi Rodríguez (min. 69)
Árbitro:
Julián García García,
asistido por Puente Pino y
Fernández Alonso. Comité
cántabro. Amonestó a los
locales Dani Mateos (14' y
44'), Javi Rguez., Rubiato y
Jorge Hdez. y a los
visitantes Castaño, Luis
Cuenca, Diego García (33' y
59'), José Ángel, Omar Hdez.
y Jonathan Reguero. Expulsó
por doble amarilla al local
Dani Mateos y al visitante
Diego García.
Incidencias: Ruta
de la Plata. Césped en
buenas condiciones.
El Marino de Luanco acudía a
tierras zamoranas en busca
de una victoria que
mantuviera a los de Quirós
en la zona alta de la tabla.
El partido comenzó con un
Marino muy entonado, que
dominó y gozó de
oportunidades para
sentenciar el partido en la
primera mitad. Jonathan
Reguero adelantó a los
luanquinos a la salida de un
córner con un tanto de
cabeza, poco después el
colegiado no señala un claro
penalti sobre Robert, que
trajo loca a la defensa
zamorana. Sí señaló un
penalti en el minuto 40 que
lanzó el ex-oviedista
Rubiato y detuvo
brillantemente Rafa Ponzo.
Antes del descanso, el
Zamora se quedaba con un
hombre menos por doble
amonestación a Dani Mateos.
Luis Cuenca tuvo que ser
sustituido por un fuerte
golpe en el gemelo.
En la reanudación el Zamora
fue entonándose y en el 65'
se le ponía de cara el
partido con la expulsión por
doble amarilla de Diego
García, poco después, Javi
Rodríguez consiguió la
igualada de penalti y de ahí
al final el Zamora gozó de
ocasiones para llevarse un
partido, con una clara
ocasión de Rubiato que se
estrelló en el poste. Los
marinistas acusaron no poder
marcar la sentencia en la
primera parte.