
Marco Santurio Martínez, presidente del CTA asturiano
El nuevo
reglamento de la RFEF, aprobado en la última
Asamblea General, incorpora una medida que
beneficiará al colectivo arbitral. Los comités
técnicos de árbitros autonómicos tendrán
potestad para fijar la edad máxima para dirigir
encuentros en sus respectivas categorías, hasta
Tercera RFEF, donde hasta ahora el límite estaba
establecido en los 40 años.
En el caso del Comité Técnico de Árbitros de la
RFFPA, su presidente, Marco Santurio
Martínez, tiene decidido elevar ese límite hasta
los 45 años. Evidentemente se mantendrá el
mismo criterio respecto a las pruebas físicas:
aquellos colegiados que no las superen no podrán
arbitrar en la categoría hasta que acrediten los
requisitos exigidos.
Al igual que los futbolistas, los árbitros
también han experimentado una importante
evolución en el apartado físico. Existe un mayor
control, los entrenamientos son más específicos
y la exigencia para alcanzar la élite ha
aumentado considerablemente. Una muestra de esta
evolución es la decisión adoptada hace dos
temporadas por el CTA de la RFEF, que elevó de
30 a 32 años la edad máxima para poder ascender
de Tercera a Segunda RFEF.
Esta mejora en la preparación y condición física
permitirá que los árbitros puedan prolongar su
trayectoria en Tercera RFEF hasta los 45 años.
La medida permitirá, además, aprovechar durante
más tiempo la experiencia de los colegiados y
contribuirá a elevar el nivel arbitral de la
categoría.