El Unión Popular
de Langreo celebró en la tarde de ayer su
Asamblea General Ordinaria, con la presencia de
cerca de 80 socios. La reunión transcurrió con
rapidez y todos los puntos del orden del día
salieron adelante con un respaldo prácticamente
unánime.
La asamblea aprobó las cuentas de la entidad,
que presentan un superávit cercano a los 19.000
euros, así como un presupuesto de 470.000 euros
para la temporada 2026/27. También se ratificó
el mantenimiento de los precios de los carnets
de socio, que seguirán incluyendo todos los
encuentros del curso, a excepción de los de una
hipotética fase de ascenso.
Uno de los apartados más destacados llegó con el
informe de la junta directiva que preside Adrián
Torre, que detalló el trabajo realizado desde su
llegada al club. Según expuso, la entidad ha
conseguido recaudar 240.000 euros para reducir
la deuda acumulada y continuar saneando su
situación económica.
En el capítulo de proyectos de futuro, la
directiva anunció su intención de impulsar la
digitalización del club y confirmó la próxima
apertura de una tienda-oficina anexa al estadio
de Ganzábal, con el objetivo de mejorar los
servicios que presta la entidad y reforzar su
vínculo con la masa social.