Luis Enrique ya
tiene su rincón en su Gijón natal. La nueva
playa verde de El Rinconín recibirá su nombre
por su gran trayectoria como deportista: primero
como futbolista y ahora como entrenador.
Aunque se fue de la ciudad hace más de 30 años,
regresa cada año y presume orgulloso de Gijón.
Agradeció el gesto al Ayuntamiento y comentó que
"es un orgullo ver mi nombre reflejado en ese
letrero. Cuando yo miro esa placa no veo a Luis
Enrique, veo el nombre de mis padres".
El gijonés se mostró visiblemente emocionado en
las palabras que dedicó a los centenares de
personas que se congregaron este mediodía en El
Rinconín. El técnico del PSG ensalzó la figura
de sus padres, allí presentes, que llegaron a
Gijón en las décadas de los 60 y los 70 para dar
un futuro mejor a sus hijos. Recordó unas
palabras de su padre, quien le pedía "ser buena
persona y no ser un vago. Siempre dijo que de
los vagos nunca se escribió nada".
Sobre el partido de esta noche ante Portugal,
pronosticó que será "un partidazo". "Ojalá
llegue el segundo Mundial. Veo a España en buena
línea, lo veré con mis padres. Además, si gana
España tendré a tres jugadores de Portugal de
vacaciones", bromeó.
En su despedida, "y como no tengo la voz de
Víctor Manuel y no puedo cantar el Asturias, lo
haré con un 'Puxa Asturies, puxa Xixón y puxa
Sporting'".
