Durante 24 temporadas consecutivas ha compartido
vivencias con diferentes jugadores, entrenadores
y personas vinculadas al día a día del equipo
azul. Tomó la decisión al cierre de esta
temporada




Uno de los nombres
propios de este siglo en el Club Marino de
Luanco se va. Diego Artime cerró, por decisión
propia, su ciclo como fisioterapeuta en el
conjunto azul. Durante ese tiempo vivió, desde
su trabajo profesional, todos los
acontecimientos deportivos del conjunto
luanquín, celebrando y sufriendo a partes
iguales logros y derrotas.
El pasado domingo, en Soria, vivió su último
partido en el banquillo azul y el lunes
compartió comida y mantel con toda la plantilla,
cuerpo técnico, directiva y presidente en un
restaurante de Luanco.
Diego nos comentó que: «Llegó el momento de
dejarlo. Siempre estaré agradecido al presidente
Luis Gallego, que me dio esta oportunidad hace
24 temporadas, y a José Luis Quirós, que me
aceptó en su equipo, del que era entrenador».


A partir de ahora,
Diego Artime tendrá más tiempo disponible para
conciliar su vida familiar y seguirá atendiendo
su trabajo particular. Deja una huella en todos
los deportistas que, valga la expresión,
«pasaron por sus manos», y han sido cerca de mil
partidos los que ha vivido en primera línea con
su Marino.
Tendrá el lujo de disponer de tiempo libre para
subir a Miramar o para ver las evoluciones de su
sobrino, Miguel Estébanez, que recientemente
ascendió a Segunda RFEF con la U.D. Llanera.