El Avilés visitará A Malata (Domingo - 20:30 horas) con el
objetivo de seguir sumando y dar otro paso hacia la
salvación. Todos disponibles para intentar sorprender a un
“gallito” en horas bajas

Los blanquiazules
afrontan la primera de sus tres últimas salidas
ante rivales de renombre e intentarán sacar algo
positivo en Ferrol, ante un Racing en tierra de
nadie que busca la redención en las seis
jornadas restantes. Por primera vez desde la
llegada de Lolo Escobar, no hay bajas y el
técnico ha convocado a la totalidad de la
plantilla para el desplazamiento a una plaza
complicada que, en caso de ser conquistada,
daría prestigio y unos valiosos puntos para
acercarse a la permanencia.
Con todos disponibles, queda la duda de las
posibles novedades en el once. Kevin Bautista e
Isi Ros se perdieron una sesión esta semana y el
míster reconoció que Osky no está para 90
minutos, mientras que Eze, uno de los destacados
ante Unionistas, podría volver a cambiar de
posición, ya que las características de los
extremos ferrolanos difieren de las de los
charros.
Escobar espera un partido con un nivel de
dificultad similar a los anteriores, consciente
del potencial de un rival que dispone de
“jugadores de muchísimo pie” y del que también
valora su experiencia. Será importante para el
Avilés no dejarse dominar, pues “no queremos el
partido que ellos quieran jugar, sino el que
queremos jugar nosotros”.




Cumplido un mes
desde su llegada, Escobar valora haber mejorado
el parámetro de la dinámica de goles encajados y
cree que su equipo ha ido “dando pasitos” y
mostrando un “crecimiento hacia donde yo creía
que tenía que crecer”. De lo que no quiere
hablar es de su posible continuidad, algo que ni
se plantea, pues “mi maleta siempre está hecha
por lo que pueda pasar”.
De lograr el triunfo, se daría un gran paso
hacia una permanencia que, a juicio del técnico
blanquiazul, no quedaría asegurada, en una
categoría en la que, a buen seguro, habrá cosas
pendientes de resolver hasta la última jornada.
Sin ánimo de ser repetitivo, el Avilés no estará
solo en A Malata. Al viaje organizado por la
“Peña Realavilesina El Coliseo” habrá que añadir
los desplazamientos particulares, venciendo
nuevamente a un horario no precisamente bueno.
Las entradas estarán disponibles en taquilla
desde una hora antes del partido y también se
pueden adquirir online, al precio de quince
euros.



El rival: más
abajo de lo esperado
No está siendo un año tranquilo para el cuadro
verde, que partía entre los favoritos para
hacerle sombra al Tenerife tras acompañarle en
el descenso desde la categoría de plata y ha ido
claramente de más a menos. La primera víctima de
la exigencia fue el técnico Pablo López, que
cosechó treinta puntos en quince partidos; su
sucesor, Guillermo Fernández-Romo, ha empeorado
los números, consiguiendo sumar únicamente
quince en catorce encuentros.
La derrota en Avilés para cerrar 2025 se produjo
poco antes del relevo en el banquillo, dando
paso a un 2026 en el que han ganado un partido
al mes, tal como suena, acumulando nueve de las
catorce derrotas que suman en total. Una cifra
poco acorde a las aspiraciones de un equipo que
debería luchar por cotas mayores y que, de no
ser por su balsámica victoria en Lezama del
pasado domingo, estaría haciendo cuentas para
evitar acabar la temporada luchando por la
salvación.
Antes del triunfo por la mínima en Bilbao,
venían de cinco partidos sin ganar y tres
derrotas consecutivas, incluida la más reciente
en A Malata por 0-5 ante el Castilla, por lo que
afrontarán el choque ante los avilesinos con
ganas de lavar su imagen ante su gente,
buscando, en palabras de su entrenador, un
“domingo de reconciliación”. Los más optimistas
piensan que, haciendo una buena recta final,
todavía podrían tocar playoff.
Álvaro Giménez es el principal sustento goleador
del equipo con siete dianas; el veterano
atacante es el único superviviente del año
pasado tras la salida de Aitor Gelardo en enero,
en un mercado escaso de movimientos relevantes,
más allá del cambio en el centro del campo con
la llegada de Fabio González para ocupar el
hueco de Álvaro Peña. El central Álex Zalaya y
el extremo Raúl Dacosta están entre algodones y
son las únicas dudas para el domingo.