El Avilés recibe (sábado, 16:15 horas) a un rival en alza
como Unionistas de Salamanca, que estará arropado por más de
300 aficionados. Se espera un gran ambiente en un Suárez
Puerta que tiene que ser clave para asegurar la salvación

Tras dos victorias
consecutivas, los blanquiazules quieren dar
continuidad a su buena racha para mantener o
ampliar su colchón con el descenso. Enfrente
estará un equipo con la flecha hacia arriba, que
viene de ganar tres partidos seguidos y tiene la
ilusión de acabar peleando por el playoff y, de
paso, conseguir su mejor clasificación histórica
en la categoría.
Será un choque de dinámicas positivas, en el que
o avilesinos o charros verán truncada su serie
de victorias, que, como bien definió Lolo
Escobar, “son la gasolina de cualquier jugador”.
El técnico blanquiazul, que “percibe otra
energía” y ve a la “gente más desahogada”,
recupera a Osky para la cita del sábado y
mantiene la duda de Raúl Rubio, mientras que
Viti no llega y a Guzmán le queda una semana.
La vuelta del lateral izquierdo ovetense podría
ser la novedad en una formación titular en la
que “intentaré tocar lo menos posible”, y es que
Escobar le da “muchísima importancia” al hecho
de repetir once, limitándose a retocar “cosas
puntuales si el equipo gana”. En definitiva,
serán las características del rival las que
sirvan como parámetro para definir si repetirá
el mismo equipo inicial por tercera jornada
consecutiva.




Del encuentro de
Pamplona se sacaron varias conclusiones
positivas, además de los tres puntos; una de
ellas fue la buena lectura de partido en los
minutos finales, un aspecto a mejorar que se ha
trabajado esta semana en los entrenamientos.
Otra buena noticia fue la portería a cero
después de mucho tiempo, un dato que enlaza con
el cambio de estilo que se percibe con el nuevo
técnico: más “balada” y menos “rock and roll”,
aunque deja claro que “intentaremos hacer lo que
toque, no obedecer a un solo registro”.
Lolo reconoce que los equipos en esta categoría
tienen que ser “camaleónicos”, una
característica que se puede aplicar
perfectamente a Unionistas, un equipo que
“domina varios registros” y al que “me gustaría
parecerme”. Los salmantinos cuentan además con
un apoyo importante de su gente, que agotó en
minutos las 235 localidades puestas a su
disposición “online” el martes e hizo cola el
viernes por la mañana en la tienda del club para
hacerse con alguna de las 141 que envió el
Avilés, tras finalizar su promoción de entradas
al 50% para los socios.
En estas jornadas finales, en las que se juega
todo, un denominador común para todos los
equipos es el valor de los partidos de casa, que
en el caso del Avilés pueden ser “la puntilla a
la permanencia”. Si Unionistas estará arropado
en su primera visita al Suárez Puerta, la
afición local no va a ser menos y se espera
rozar el lleno.



El rival:
salvados y con el playoff a tiro
Unionistas fue el primer equipo del grupo en
“entrar en crisis”. Su primer entrenador, Oriol
Riera, no duró más que tres partidos, en un
inicio con cuatro derrotas seguidas y una
primera victoria conseguida precisamente ante el
Avilés, en aquel partido en el que los
blanquiazules dilapidaron una ventaja de dos
goles con poco más de media hora por delante.
La llegada de Mario Simón les permitió encauzar
el rumbo, especialmente en una segunda vuelta en
la que llevan 26 puntos, el doble que el Avilés.
En febrero ya encadenaron tres triunfos seguidos
y ahora lo han vuelto a hacer, pudiendo celebrar
el pasado “Lunes de Aguas” con la permanencia en
el bolsillo y soñando con el playoff, a tiro de
dos puntos.
Fueron de los más activos en el mercado
invernal, con dos fichajes, siete cesiones y
otras tantas salidas, unas y otras de diverso
impacto. Los números dicen que su jugador más
destacado es Álvaro Gómez (seis goles y seis
asistencias), asentado en su tierra tras unos
cuantos años fuera, incluyendo dos campañas en
el Langreo (de 2019 a 2021), donde también
estuvo un par de años antes otro de sus
estandartes, Carlos de la Nava. Será baja de
última hora el central Farru por un virus.