Nuevo duelo más que directo para los blanquiazules, que
reciben a su “bestia negra” con el objetivo de romper de una
vez por todas la mala dinámica que comenzó precisamente en
Ourense

Más duelo directo
imposible: Avilés y Ourense se medirán el
domingo (Suárez Puerta, 20:30 horas) igualados a
puntos, en busca de una victoria que les permita
finalizar la jornada fuera de los puestos de
descenso. Precisamente en O Couto comenzó un año
que, de momento, está siendo fatídico para los
avilesinos, que buscarán romper su racha de diez
partidos sin ganar ante un rival que acapara
todas las victorias en sus cinco enfrentamientos
anteriores, con un balance goleador de 11-1
favorable a los gallegos.
Lolo Escobar ha convocado a toda la plantilla,
excepto a Osky, que podría estar listo para la
próxima semana, y tiene claro el objetivo, que
no es otro que lograr una victoria “que tiene
que llegar ya”. Podría haber algún retoque en el
once, tras una semana en la que uno de los
puntos clave ha sido trabajar para “hacer el
equipo mucho más serio a nivel defensivo”.




La asignatura
pendiente de los goles encajados sigue siendo
uno de los temas “estrella”. Escobar tiene claro
que “tenemos que defender mucho mejor” y mira a
los ocho partidos que quedan por delante
pensando en “cuántas puertas a cero somos
capaces de hacer”. El remedio pasa por intentar
“ser mucho más correoso, más contundente, más
serios a nivel de defensa de área”.
El factor afición también entra en juego en esta
época del año en la que se juega todo el
pescado. El técnico espera “que toda la gente
nos ayude y dé ese último empujón que nos está
faltando”, dando especial relevancia a los
partidos de casa: “todos merecemos esa victoria”
y “todo lo que queramos conseguir lo tenemos que
conseguir en casa”.



El rival:
luchando por sobrevivir en su segundo año
Para los equipos recién ascendidos que logran el
objetivo de la permanencia, el segundo año suele
ser una importante reválida. Un ejemplo puede
ser el de este Ourense, al que no le ha quedado
más remedio que mirar hacia abajo tras pasar su
mejor momento en un mes de noviembre
prácticamente impoluto, en el que además se
proclamó campeón de la fase nacional de la Copa
Federación superando al Orihuela, sin olvidar
que “se cargó” a Oviedo y Girona en la Copa del
Rey.
Si bien la estadística de los duelos directos
podría asustar a los avilesinos, lo cierto es
que los pontinos son uno de los visitantes con
peores números. Solo han ganado un partido fuera
(el derbi en O Carballiño) y en sus últimas
cuatro salidas no han logrado ver puerta, para
un total de ocho goles lejos de su feudo. El
último mes, a nivel global, no fue demasiado
fructífero, con una derrota y tres empates.
Su técnico, Dani Llácer, considera normal hablar
de finales a estas alturas, aunque “nosotros
internamente no lo hemos afrontado como tal”. Lo
que está claro es que son “conscientes de la
importancia del partido” y que será “muy chulo
de ver”. También puso en valor el apoyo de la
afición, que no dejará solo al equipo en tierras
avilesinas, a donde viajarán sin el
centrocampista César Moreno, sancionado. Sí
estará su máximo goleador, Nacho Castillo,
recuperado de sus problemas físicos, mientras
que uno de sus tres fichajes invernales, Raúl
Hernández, se reencontrará con la afición
avilesina.