Comenzó el jueves
con la cena del equipo que ganó la Copa de la Liga en 1985, continuó
el viernes con un partidillo y corderada en Trubia y finalizó hoy
con el día de la AVRO en el que se rindió un emotivo homenaje a
Berto

El jueves se
reunieron los jugadores que lograron la Copa de
la Liga de Segunda División
Buena parte de
aquellos jugadores que allá por 1985 le dieron
al Real Oviedo el único trofeo oficial de los
100 años de historia del club se reunieron en
Oviedo, como ya sucediera el año pasado, con
ocasión de celebrarse 40 años de aquel día en el
que, tras empatar a domicilio con el filial del
Atlético de Madrid, al que habían ganado por la
mínima en Oviedo, alzaron al cielo de la capital
del reino la Copa de la Liga.
Con los asturianos Vicente González-Villamil,
Chus Hevia, García Barrero, Luis Manuel,
Segundo, Castro, Vili, Velázquez, Viti, Heres,
Balán, Antuña, José Carlos y Arias, todos ellos
exjugadores azules, acompañados por el doctor
José Antonio de la Fuente y Fernando, el
fisioterapeuta, compartieron mesa y mantel en la
noche del pasado jueves el asturianizado Cárdeno
y excompañeros que viven fuera de Asturias, como
Caamaño, Eizmendi, Prados, Fernando Muñoz,
Herrero o Braojos.
Fue una cena
distendida, a la que muchos acudieron
acompañados de sus esposas y, antes, durante y
en la sobremesa, se habló mucho de aquel Real
Oviedo, de los compañeros ausentes, algunos muy
a su pesar, porque Eliseo Salamanca no pudo
viajar por prescripción facultativa y Juliá tuvo
la fatalidad de fracturarse el peroné hace unas
fechas. Por supuesto, también se habló bastante
del Oviedo actual, del más que posible descenso
en el año del centenario.




El viernes:
partidillo y corderada en Trubia
Acompañados por esposas y algún que otro
familiar, la comida se celebró en Trubia, en el
campo del Real Juvencia y con Balán, presidente
del conjunto ‘cañonero’, e Iti, su mano derecha,
como anfitriones de lujo. Hubo algunas ausencias
con respecto al día anterior, pero, por el
contrario, se incorporaron otros, como Gaspar y
Luis Carlos.
Hubo simulacro de partido en espacio reducido
(cuatro contra cuatro). Fue claro vencedor el
equipo de rojo, reforzado por una sobrina de
Caamaño, que sería al final proclamada MVP del
choque, y que completaban Segundo, Arias y
Tomás. Frente a ellos estuvieron Vili, luciendo
la equipación del partido de Leyendas, Caamaño,
Muñoz y Luis Carlos.
Hubo algún que otro parón para hidratación a
base de sidra escanciada por Chus Hevia y,
después, todos a la mesa para degustar un menú
con unos entrantes de jamón y queso, tras lo que
se pasó a degustar los corderos a la estaca
preparados, que estaban para chuparse los dedos,
y el arroz con leche elaborado por la esposa del
exguardameta Viti con leche de su ganadería.

Hoy sábado se
celebró el día de la Asociación de Veteranos del
Real Oviedo
Pero, por aquello de que no hay dos sin tres, la
fiesta continuó el sábado con una visita al
museo, misa en la capilla del Carlos Tartiere,
asamblea de la Asociación de Veteranos del Real
Oviedo, que preside Vicente González-Villamil, y
posterior entrega de distinciones y la comida de
rigor. Y eso que comenzó con susto, puesto que
Iñaki Marigil hubo de ser evacuado en ambulancia
debido a un desvanecimiento. No fue nada grave y
después de las pruebas recibió el alta
hospitalaria.
Las cuentas de la asociación, desglosadas por
Jaime Jordán, fueron aprobadas por unanimidad y,
a continuación, fueron entregadas las insignias
de plata, que fueron en esta ocasión para Mora,
Paco, Pedro Gato, Suárez, Barreto y Pipi.
Con ocasión de la celebración del cincuentenario
del club, la Asociación de Veteranos hizo
entrega a todos los asociados que han sido
internacionales o con larga trayectoria en el
club de una escultura, creada por el artista
langreano Luelmo, presente en la sala, que es
una reproducción del marcador del viejo Carlos
Tartiere. Los galardonados, que recibieron
también una, fueron: Carlos Muñoz, José María,
Uría, Viti, Berto, Jerkan, Ricardo Bango, Luis
Manuel, Armando y Kily.
Prados, Zubeldia, Vili, José Carlos y Javi
fueron los galardonados con la insignia de oro y
recibieron también una camiseta del Real Oviedo
con su nombre a la espalda.

Homenaje a
Berto, jugador con más partidos de la historia
del club
Berto, el jugador que más veces ha vestido la
camiseta del Real Oviedo en toda la historia del
club, nada menos que 512, más de cien más que el
segundo, que es Vili, olvidado por todos en los
actos del cincuentenario, recibió una de las
grandes sorpresas de su vida.
A ‘Motorín’, que era como cariñosamente le
llamaban los aficionados azules, lo sacaron de
la sala engañado por unos amigos y, cuando
regresó a la misma, se encontró con todos los
asistentes en pie, aplaudiéndole a rabiar, y a
Vicente González-Villamil esperándole poco menos
que ‘a puerta gayola’ y en su mano una camiseta
con el nombre de aquel pequeño de estatura, pero
gran futbolista, quien, pese a la evidente
emoción, fue incluso capaz de dirigirse a los
presentes con un largo discurso que arrancó
diciéndole a Vicente: “no sé si matarte o darte
un beso” y que finalizó dándole las gracias a
los presentes y a todos y cada uno de los que
fueron sus compañeros.
Berto recibió también un cuadro, obra también de
Luelmo, y el boceto de lo que más o menos pronto
será un libro, titulado ‘Berto, mi capitán’, en
el que se recogerán vivencias de su etapa de
jugador, reseñas de los partidos disputados y en
el que todos los que fueron sus compañeros
pueden glosar su figura.
En fin, tres días en los que muchos de aquellos
que vistieron tiempo atrás la camiseta azul,
pese a que el club no está pasando por un buen
momento, renovaron su oviedismo y esperan que el
retorno a Primera División, si es que al final
se pierde la categoría, se produzca lo más
pronto posible.
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