Un penalti sobre la bocina convertido por Pelayo Santoveña permitió a los riosellanos ganar 1-0 en el partido de ida de la fase previa de la Copa del Rey
Fotos: Carlos Fernández
El Ribadesella consiguió una victoria muy trabajada ante un equipo de Noja muy bien organizado y que tenía muy claro cómo contrarrestar la circulación de balón del conjunto local.
La primera parte se desarrolló con dos equipos que se neutralizaron mutuamente. Las defensas se impusieron claramente a los delanteros y apenas se produjeron ocasiones de peligro.
En la segunda mitad comenzaron mejor los visitantes. En el minuto 46, un mal entendimiento de la defensa del Ribadesella propició una buena ocasión para el conjunto de Noja, aunque Diego estuvo atento para corregir la situación. Apenas un minuto después, en un contraataque, Toys se jugó la expulsión al agarrar a un delantero visitante que le había ganado la posición.
A partir de ese momento, el Ribadesella tomó las riendas del encuentro y comenzó a llegar con mayor peligro. El equipo visitante empezó a acusar el esfuerzo físico realizado durante la primera mitad y, en el minuto 56, los locales dispusieron de una gran ocasión que desbarató el guardameta visitante con una magnífica intervención.
El Ribadesella siguió acumulando aproximaciones peligrosas, mientras que el conjunto visitante apenas conseguía inquietar la portería local. En el minuto 88 llegó otra gran oportunidad, pero Jandro no consiguió materializarla.
Cuando el encuentro parecía encaminado al empate, en el minuto 93 un pase largo hacia Malga terminó con una agresión del portero visitante sobre el jugador del Ribadesella. El árbitro señaló el correspondiente penalti y mostró la tarjeta roja al guardameta. Pelayo Santoveña asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima para dar los tres puntos al Ribadesella.
Victoria justa y muy trabajada del conjunto riosellano, especialmente por su actuación en una segunda parte en la que llevó la iniciativa y generó las mejores ocasiones del encuentro.
Hubo gran ambiente en Oreyana, con casi 600 espectadores y cerca de un centenar de aficionados cántabros. El partido de vuelta se jugará el domingo 4 de octubre en el campo de La Caseta, a partir de las 16:00 horas.

