Los blanquiazules pelearán en El Toralín -domingo, 16:30 horas- por un triunfo liberador, ante un rival que ha arrancado muy bien y ha concedido muy poco como local hasta la fecha.
Foto: Néstor Vega
Cuarta salida del año y reto importante para el Real Avilés Industrial, ante una Ponferradina que ocupa puestos de playoff y no sabe lo que es encajar un gol en los tres partidos que ha jugado en casa. El técnico blanquiazul espera un partido “más cercano a lo que vivimos en Barakaldo”, con un rival intenso que también destaca por su talento y su velocidad.
Tres son las bajas seguras en el bloque avilesino, a Escoruela e Isi Gómez se une un ex de la Deportiva como Brais Abelenda, que se lastimó la rodilla en el encuentro ante el Lugo y tiene para un mes como mínimo. Hasta el mismo sábado se mantuvo la duda de Iker Aldai, que finalmente entró en una convocatoria compuesta por los veinte futbolistas «sanos» del primer equipo.
La baja de Brais es importante pero no le quita el sueño a Yago Iglesias, que podría optar por un jugador de perfil similar o bien por dos delanteros. El técnico gallego tiene claras las premisas para intentar dar la campanada, en un duelo en el que habrá que tirar de físico y ser “precisos con balón”, “ganadores de duelos” y “contundentes”.
El planteamiento ha de ser “para ir a ganar”, pero Yago no siente que sea una “situación límite”, además, en caso de serlo, la visita a Ponferrada “no sería la mejor salida para planteárnoslo”. En cualquier caso, “sería un buen escenario para coger confianza” y “para por medio de puntos darnos cuenta de que estamos haciendo las cosas bien”.
Hablando de puntos, Yago echa de menos alguno de los perdidos en casa y los dos de Lasesarre, pero cree que “el trabajo al final da sus frutos y la competición, si seguimos en esta línea, nos va a poner en nuestro sitio”. La primera oportunidad para recolectar vendrá en El Toralín, donde se espera una numerosa presencia de aficionados avilesinos, que podría llegar sin problema a los doscientos.
El rival: un hueso duro en buena dinámica
Las casi veinte caras nuevas tras el frustrado intento de ascenso vía playoff no han alterado el modelo de juego de Mehdi Nafti, que tiene clara su filosofía y está logrando imprimir su carácter a sus futbolistas, que le ponen mucha intensidad tanto a los partidos como a los entrenamientos.
El técnico del conjunto berciano no es ajeno al buen momento de los suyos pero quiere huir de halagos y euforias y considera el del domingo como un partido peligroso. Nafti sabe que va a encontrarse piedras en el camino y una de ellas podría ser el Avilés, al que considera un buen equipo, que viene de hacer un muy buen partido ante el Lugo, destacando a su tripleta de ataque como “top de la categoría”.
El estilo combinativo y “agradable de ver jugar” de los de Yago Iglesias contrasta con la idea más conservadora del franco-tunecino, que considera que estando ordenado atrás también tiene opciones para hacerle daño al rival. Tampoco le da una importancia capital a que su equipo sea de los que menos posesión acumula y no tiene problemas en reconocer que “me siento más seguro cuando pasan pocas cosas durante un partido”.
La “Ponfe” tiene a todos disponibles para la cita y el nivel parejo de la plantilla pone las cosas difíciles al entrenador a la hora de confeccionar onces y gestionar el reparto de minutos. Una de las novedades podría ser precisamente la de un ex del Avilés como Quicala Bari, que hasta ahora ha participado en los seis encuentros ligueros pero siempre partiendo desde el banquillo.


