El árbitro langreano dirige esta
temporada su último año en Tercera División, al cumplir
los 40 años. Dirigió 269 partidos en la categoría y más
de un millar en su trayectoria.

Iglesias Hortal en un derbi en Villarea: Valdesoto C.F.
- Club Siero. Temporada 2000-01.
Germán Iglesias Hortal, ingeniero
industrial de profesión, es el árbitro más veterano de
Tercera, y además el que más temporadas lleva dirigidas
en la categoría: veintiuna de forma consecutiva. Nació
en Sama de Langreo el 30 de junio de 1979, aunque desde
hace algo más de una década vive en Gijón, motivo
principal para su cambio de la delegación de Nalón a
Gijón en 2009.
Al final de esta temporada tendrá que
colgar el silbato, al cumplir los 40 años el
mismo día que finaliza la temporada. De haber nacido un
día después podría arbitrar un año más en Tercera. Ahora
se le abre la posibilidad de seguir arbitrando en fútbol
base o pasar a realizar labores como informador, aunque
afirma no tener claro su futuro, a pesar de que lleva
pensando en ello algo más de un año, "me daría pena
desvincularme del arbitraje después de tantos años",
comenta Iglesias Hortal.
Acumula 259 partidos dirigidos en
Tercera División
Sus inicios en el arbitraje fueron en
1993. Una charla en el Colegio de los Dominicos de
Langreo a cargo Julián, el delegado de árbitros de la
zona, le animó a participar en el cursillo y comenzó a
dirigir partidos con 14 años. Según los datos del
historiador -y colaborador de este diario-, Jorge
Valverde, ha dirigido hasta la fecha 269 partidos
en Tercera División, con 109 victorias locales, 65
empates y 95 victorias visitantes. En estos partidos los
equipos locales marcaron 381 goles y los visitantes 335.
No jugó al fútbol y su principal
vinculación fue la de su abuelo -que compartía nombre y
primer apellido-, Germán Hortal, que fue presidente
del Club Deportivo San Martín. "Recuerdo que entraba en
el vestuario y que pasaba mucho tiempo allí, aunque
falleció cuando tenía 11 años y no me conoció de
árbitro".

Iglesias Hortal fue uno de los
pioneros en aprenderse los nombres de los dos onces
titulares de los partidos que iba a dirigir, el
langreano reconoce que "lo hacía más antes que ahora, aunque
en Tercera ya los conozco y me sale de forma natural.
Antes me leía el
acta y estudiaba los nombres de los veintidós jugadores.
Ahora en Primera lo hacen casi todos. Siempre lo
consideré como un gesto de respeto hacia los jugadores,
si podía llamarle Luis evitaba llamarle nº 7".
De la evolución del arbitraje destaca
la mayor exigencia "a nivel físico y técnico, pero
también la formación es mayor. Nos piden más y también
nos dan más. Hace veinte años poca gente salía a correr
o iba al gimnasio, ahora la condición física de los
árbitros es mejor. En Tercera se nota menos, pero en
Primera son atletas". Germán cree que ahora "la figura
del árbitro es más conocida y respetada", aunque resalta
que nunca tuvo ningún problema en el campo de fútbol.
Otro de los cambios es que "antes cada árbitro tenía su estilo,
ahora hay un criterio más unificado".

No se queda con ningún partido como
el más importante, "pité tres finales de Copa
Federación en 2004, 2006 y 2015, varias promociones y un
Oviedo-Sporting "B" en Tercera, que a nivel de
público fue el que más gente tuvo de los que dirigí". No
recuerda ningún partido muy polémico, "quizá hace cuatro
años un Condal-Covadonga, donde expulsé a Enol por doble
amarilla, y a Rufi y Jesús Lastra en el descuento. Tres
expulsados, pero nada escandaloso".
Lo que más le sorprende de los
cambios de la Tercera de hace veinte años a la de ahora
es la menor afluencia a los campos, "antes se podían ver
5.000 personas en un San Martín-Langreo y ahora para que
se junten mil personas en un campo es muy complicado".

De su etapa arbitral se queda con
"con el apoyo recibido por su mujer y sus padres, y las
relaciones con la gente. Por poner dos ejemplos, a
Samuel Baños, que es de mi edad, le arbitré como jugador
en el Sporting y ahora como técnico, o Luis Gallego que
ya era presidente cuando empecé".
Se posiciona a favor del VAR, "creo
que todo lo que ayude a que se acierte más y haya más
justicia en las decisiones es positivo. Me parece bien
para jugadas muy flagrantes o errores manifiestos, para
más generaría muchas interrupciones. Creo que está bien
así".
Su primer partido en Tercera
Fue el 5 de Septiembre de 1998. Un
Pumarín 2-0 Europa de Nava, dos clásicos por aquel
entonces de la Tercera. Iglesias Hortal recuerda que ese
año hubo cambios de la International Board, al ser año
de Mundial, y que José Enrique, que entrenaba al
Pumarín, "preparó una jugada que ni los rivales conocían
cómo se resolvía, buscó que me equivocase para pitar una
cesión -creo- y me lo dijo en broma al final".

Crónica de La Voz de Asturias del
partido celebrado el 5 de Septiembre de 1998