Buen
inicio de los de Quirós, que en
este partido veía el partido
fuera del banquillo por sanción.
Corría el minuto 7, cuando en un
internada de Sergio Prendes por
banda derecha, se planta ante
Caballero y pese a la oposición
de Juanfran, coloca en el fondo
de las mallas el esférico. Se
ponían bien las cosas para los
luanquinos, que de esta manera
daban una alegría a su
parroquia, pero que Vinuesa, el
goleador del conquense, 2
minutos más tarde tor naba en
decepción. Y es que el 9 de la
Unión Balompédica Conquense, muy
acertado y trabajador toda la
tarde, recibía un balón en
profundidad por banda izquierda
de su compañero Ruano, que
aunque un poco escorado,
controlaba perfectamente y batía
a Rafa Ponzo en su salida, era
el 1-1 y Miramar enmudecía. A
partir de aquí, el conquense se
vino arriba y creaba peligro en
acciones en las que sus extremos
llegaban con rapidez y buscaban
a Vinuesa. Se llegaba al
descanso con el 1- 1, y las
cosas no parecían nada claras,
el equipo visitante venía
necesitado de puntos y de
momento ya había igualado un
marcador adverso en poco tiempo.
Se inicia la segunda parte con
nuevo dominio visitante. Ya en
la primera jugada logran un
saque de esquina y consiguen
presionar al Marino, que tras un
pequeño titubeo inicial, volvía
a apretar y a controlar al
equipo visitante. Pero en estas
apareció López Toca del colegio
cántabro y dio al traste con el
empuje local, al mostrar la
segunda amarilla a Pablo Ríos,
al creer que se había dejado
caer en el área. En pocos
minutos si su error había sido
mayúsculo, se convirtió en una
serie de desaciertos intentando
imponer su ley mediante las
cartulinas que hasta ese momento
se guardaban en su bolsillo.
Fueron en menos de dos minutos y
a continuación de la expulsión
de Ríos en el minuto 53, primero
Pantiga en el 54 y antes del 55
Sergio Prendes, los que veían la
cartulina amarilla, lo que hacía
enfurecer al respetable y
desesperar a los jugadores
luanquinos.
Con
uno menos en el equipo
visitante, el planteamiento del
conquense era claro: abrir sus
bandas y ensanchar el campo.
Permitiendo que desde atrás Samu
Piette entrara como un avión a
la espalda de la defensa
luanquina, recibiendo continuos
pases de un inspirado Pulga que
minutos antes había sustituido a
Javi Selvas , que hasta ese
momento se había hecho a la
perfección con el centro del
campo en Miramar, y que una
amarilla hacía que su entrenador
en previsión de daños
colaterales compensatorios les
dejara también con diez. Fruto
de esa persistencia en ataque,
es Vinuesa quien le quita el
protagonismo al colegiado, y
tras recibir un balón en el área
por parte de Ruano, se saca un
excelente pase de tacón que deja
solo a Cristian ante Rafa Ponzo
a quien bate por bajo, era el
1-2 y el minuto 88. A partir de
aquí, los de Miramar apretaron
con rabia, pero era tarde y
difícil ante un conjunto
visitante ordenado y en
superioridad numérica, por lo
que su esfuerzo no logró
recompensa , y a la contra el
tándem Cristian-Vinuesa
pretendía cerrar el partido
rematando la faena.
Fin del partido, protestas y
pitos del respetable para el
colegiado, y felicidad en su
regreso a tierras
castellano-manchegas del equipo
de blanquinegro.
ÁLBUM DE FOTOS


