Faltan 6 jornadas para que el telón de esta película del grupo
II de la Segunda B caiga sobre el suelo del escenario, y todavía
queda por saber que cuatro equipos perderán su puesto, cual
jugará a la ruleta rusa de la permanencia, a quienes les tocará
rezar por un "pez gordo" en la Copa del Rey, y si alguno de los
cuatro que se clasifiquen para el play off consigue finalmente
el ansiado ascenso. Dentro de tantos guiones al Sporting B le
toca lidiar con una película de acción, en la que esperemos que
al final haya más sonrisas que lágrimas, pero en la que el
sufrimiento se ha convertido en la tónica dominante desde la
primera jornada. En esta ocasión, o mejor dicho, en este
capítulo, el Sporting B tendrá que enfrentarse (Ruta de la
Plata, domingo, 18h.) no solo a un rival directo, el Zamora,
sino también a cerca de 8000 jadeantes almas que no cesarán ni
un instante de alentar al equipo castellano dado que su
directiva decidía esta semana decretar el día como de apoyo al
club, por lo que todo aquel que quiera asistir al campo podrá
hacerlo de manera gratuita (hasta llenar aforo, lógicamente). No
solo eso, sino que también hay que recdordar un dicho: "no hay
peor cuña que la de la misma madera". Sergio Sánchez, Jairo o
Jeffrey (este último se pierde el partido por sanción) conocen
perfectamente al filial gijonés, tanto que hasta en su día
llegaron a defenderlo a capa y espada, pero como los años no
perdonan, por un motivo o por otro, tuvieron que hacer las
maletas para buscar el pan en otros puntos del planeta. También
puede inquietar Roberto Aguirre. El técnico asturiano, también
en las filas del Zamora C.F., llegó esta temporada tras la
destitución de Íñigo Liceranzu, pero de momento no ha sido capaz
de separar a su actual equipo de los puestos de peligro. Cabe
destacar que este encuentro lo tiene bien leído. Solo hay que
tener en cuenta que Aguirre era una de las caras típicas del
Pepe Ortiz hasta que abandonó las listas del INEM. Otros
futbolistas a tener en cuenta son su "gran" delantero Íker Torre
(1,96m), Akínsola, Adrián Martín, Mario o Beltrán, jugadores
todos ellos curtidos en mil batallas, ya sea por la parte alta
como por la baja.
Desde el filial este partido prácticamente se enfoca como una
final. Javier Vidales ha querido inculcar a los chavales que
este es como si fuese el úlitmo partido de la temporada. Solo
vale la victoria. El empate o la derrota son la misma condena. Y
para conseguir el éxito, la concentración tiene que ser
absoluta. No tiene que flaquear en ningún sitio. Por eso, los
jugadores tienen que dar el do de pecho ante un rival que
también se juega su futuro (un descenso del Zamora podría
suponer incluso la desmantelación de la entidad). Atrás queda
para los gijoneses la derrota ante la Cultural (no será la misma
este fin de semana tras conocer la escapada de José Luis Tamargo).
Este vuelve a ser un partido decisivo, y cada vez quedan menos
reválidas.
Para el duelo dominical, Javier Vidales no podrá contar con
Mendy (ya se entrena con sus compañeros pero aún no está al
100%) y tiene las dudas de Gálvez, Barrera y Guillermo Méndez,
siendo la más seria la de este último.

